Alquilar en Girona ya es “casi imposible”: menos pisos y precios al alza hasta los 826€

Los contratos caen cerca de un 40% en cinco años y la Cámara de la Propiedad Urbana denuncia que la regulación genera menos oferta

20 de marzo de 2026 a las 15:09h

El mercado del alquiler en Girona continúa tensionándose hasta límites preocupantes. Según el último informe de la Cámara de la Propiedad Urbana, encontrar un piso de alquiler en la demarcación es hoy “casi imposible”, en un contexto marcado por la caída de la oferta y el aumento de los precios.

Uno de los datos más contundentes es la reducción del número de contratos firmados. En los últimos cinco años, los alquileres han caído un 38,7% en Girona, una tendencia muy similar a la de Figueres (37,1%) y Olot (34,6%). Esta caída, según la Cámara, evidencia un cambio profundo en el mercado: cada vez hay menos pisos disponibles, hasta el punto de que la oferta en los portales inmobiliarios es “casi inexistente”.

La situación es especialmente crítica en las capitales de comarca, mientras que en la costa la caída ha sido menor (18%), aunque también significativa.

 

Precios al alza a pesar de la regulación

Con la disminución de la oferta, los precios continúan subiendo. Durante el tercer trimestre de 2025, el alquiler medio en Girona ha aumentado un 3,4%, situándose en 826,02 euros mensuales. En Figueres, el precio medio es de 579,74 euros (+1,2%), mientras que en Olot se sitúa en 542,99 euros (+1%). Solo en la costa se ha registrado una ligera bajada, con una media de 741,42 euros.

Según el informe, los precios han seguido una tendencia claramente alcista desde 2020, aunque desde 2024 —con la entrada en vigor de la regulación— se ha detectado una cierta moderación y más volatilidad.

 

La regulación, en el punto de mira

La Cámara de la Propiedad Urbana es contundente y califica las políticas actuales como “un fracaso”, asegurando que han tenido el efecto contrario al deseado. Entre las causas, señalan medidas como la limitación de precios, la presión fiscal o la regulación de los grandes tenedores, que habrían provocado que muchos propietarios opten por vender en lugar de alquilar.

Esto ha reducido aún más el parque de viviendas disponibles y ha agravado la crisis.

 

Una “trampa del alquiler” para muchos ciudadanos

El informe también alerta de una situación desigual entre inquilinos. Por un lado, los contratos antiguos con precios bajos han quedado congelados; por el otro, los nuevos contratos mantienen precios elevados, dificultando aún más el acceso a la vivienda.

Este escenario genera lo que muchos expertos ya definen como una “trampa del alquiler”, donde los inquilinos no pueden ahorrar ni acceder a una compra futura.

 

Reclamo de medidas urgentes

Ante este panorama, la Cámara reclama cambios urgentes en las políticas de vivienda para revertir la situación. Entre las propuestas, destacan la necesidad de incrementar la oferta de pisos de alquiler, incentivar tanto a pequeños como a grandes propietarios y apostar por la construcción de vivienda pública, pero también privada o con fórmulas mixtas.

Mientras tanto, la realidad es clara: el acceso al alquiler en Girona es cada vez más difícil, con menos pisos disponibles y unos precios que continúan alejándose de muchos bolsillos.