Los Bomberos afrontan las horas más delicadas de l’incendi de les Gavarres. La entrada de la brisa marina a partir de las 14 horas puede desestabilizar el flanco derecho y empujar las llamas en dirección a Girona, en una zona con un potencial de propagación de hasta 30.000 hectáreas.
El inspector jefe de los Bomberos, David Borrell, ha admitido que hay “intranquilidad” ante el cambio de viento y ha dejado claro que la tarde será complicada. “Iremos sufriendo toda la tarde”, ha advertido, antes de añadir: “Hemos conseguido hasta ahora hacerlo, pero ahora viene lo más difícil”.
Todos los esfuerzos, en el flanco derecho
El dispositivo de extinción centra buena parte de sus recursos en evitar que el fuego se abra hacia el interior de les Gavarres. La consejera de Interior, Núria Parlon, ha explicado que el objetivo principal es contener este sector antes de que el cambio de viento complique aún más las tareas.
El perímetro se mantiene alrededor de las 2.400 hectáreas, pero presenta una forma muy irregular. En el interior hay numerosas zonas sin quemar y focos secundarios que pueden reactivarse con facilidad.
Esta situación dificulta especialmente el trabajo de los equipos terrestres, ya que no hay un perímetro limpio y consolidado.
Focos que se pueden volver a encender
Borrell ha explicado que algunas zonas que aparentemente tienen poca actividad todavía pueden reavivar. Un medio aéreo puede apagar las llamas visibles, pero esto no significa necesariamente que el terreno haya quedado completamente enfriado. “Como no lo hemos podido asegurar por tierra, porque el perímetro no es limpio, está lleno de focos secundarios”, ha explicado.
Esta complejidad hace que los Bomberos no solo estén pendientes de esta tarde, sino también de la evolución del fuego durante los próximos días.
La situación puede mejorar en Calonge
El cambio de viento, en cambio, puede favorecer la zona de las urbanizaciones de Calonge, una de las más castigadas durante la madrugada. Los Bomberos prevén que la brisa marina empuje las llamas hacia terreno ya quemado y reduzca de manera importante la afectación en este sector.
Durante la mañana, sin embargo, la cabeza del incendio todavía ha protagonizado diversas “carreras”, lo que ha obligado a los equipos de extinción a mantener una parte importante de los recursos.
Más de 500 efectivos sobre el terreno y confinamientos activos
En el operativo trabajan 440 Bomberos de la Generalitat y un centenar de miembros de la Unidad Militar de Emergencias. El dispositivo también cuenta con medios aéreos, efectivos de las ADF con vehículos equipados con cisternas y agricultores que colaboran con maquinaria agrícola.
La consejera de Interior ha reiterado que se mantienen las órdenes de confinamiento y ha pedido a la población que siga estrictamente las instrucciones de los servicios de emergencias. “Por la tarde veremos si hay posibilidad de flexibilizar alguna”, ha apuntado Parlon.
Los festivales y actividades que se celebran fuera de las zonas confinadas se mantienen, aunque con medidas de precaución y pendientes de cualquier cambio en la evolución del fuego.
La situación coincide, además, con la llegada de una nueva ola de calor que volverá a disparar las temperaturas y elevará aún más el riesgo de incendio. En cuanto a la investigación sobre el origen de las llamas y al operario detenido, Interior asegura que no hay novedades.
