La Sagrada Familia ilumina la única torre que Gaudí vio levantada para celebrar el centenario de su finalización

Un diálogo entre arquitectos y un castillo levantado por la Colla de la Sagrada Familia también recuerdan la efeméride

30 de noviembre de 2025 a las 20:54h
Actualizado: 30 de noviembre de 2025 a las 20:54h

La Sagrada Família ha celebrado este domingo por la tarde el centenario de la finalización de la primera de las 18 torres que tendrá la basílica, la dedicada a San Bernabé, en la fachada del Nacimiento. Hace exactamente un siglo, el 30 de noviembre de 1925, el templo acogió una fiesta para dar la bienvenida a la primera aguja, la única que el arquitecto Antoni Gaudí pudo ver antes de morir al año siguiente. La Sagrada Família ha recordado la efeméride iluminando la torre que homenajea a San Bernabé durante toda la tarde, y también ha celebrado un acto institucional en el interior del templo con un diálogo entre arquitectos, un castillo levantado por la Colla de Castellers de la Sagrada Família y una actuación del Cor Infantil Amics de la Unió.

El evento en el monumento ha comenzado con el repique de la campana tubular original de la propia torre a las cinco y media de la tarde, lo que ha ido seguido de una interpretación del Cor Infantil Amics de la Unió, dirigido por Josep Vila y con Joan Espuny al órgano.

El acto central de la celebración ha sido un diálogo entre el arquitecto director de las obras, Jordi Faulí, y la arquitecta y estudiosa de Gaudí Chiara Curti. En la conversación han recordado que el año que viene, poco más de un siglo después de la primera inauguración, se pondrá el punto y final a la torre más alta, la dedicada a Jesucristo, y solo quedarán cuatro. Curti ha explicado que "no es casual" que fuera la primera en inaugurarse, ya que es la que queda más al este de la fachada del Nacimiento, es decir, la primera que se ilumina cuando sale el sol. Además, ha recordado que, tal como este domingo, el día escogido para ponerle punto y final fue el primer domingo de Adviento de 1925.

Los dos arquitectos han recordado que la torre vio la luz solo unos meses después del atropello de tranvía que acabó con la vida de Gaudí, momento en el que, según ellos, la Sagrada Familia "deja de ser el sueño de un loco en la periferia de Barcelona para convertirse en la obra de un pueblo". Su sucesor actual al cargo de las obras, Jordi Faulí, ha dicho que las personas de todo el mundo que han visitado el templo expiatorio desde el inicio de la construcción hace 143 años solo han encontrado una expresión para describirla: "Da gusto".

Faulí ha explicado que el hecho de que la primera torre ya estuviera acabada en el momento de su muerte, así como buena parte de la fachada del Nacimiento, fue "un reto para las futuras generaciones" para acabar con el proyecto. Además, los elementos rematados sirvieron "como modelo" para hacer el resto de torres de los apóstoles. Tanto Faulí como Curti han repasado lo multitudinario que fue el funeral del arquitecto solo unos meses después de la finalización de la torre de Sant Bernabé.

El arzobispo de Barcelona, Joan Josep Omella, ha cerrado el acto diciendo que la obra de Gaudí "no solo nos cautiva la mirada" sino que también "interpela el corazón y nos abre la mente". También ha hablado de la inspiración que supone el arquitecto, deseando que las generaciones actuales también sean constructoras, pero "no de piedras, sino de paz, belleza y esperanza". Omella ha remarcado la "humildad" del artista, que reunía "ciencia y fe, acción y oración, materia y espíritu".

Cor Infantil i castellers

Durante el acto, los asistentes han podido escuchar la actuación del Cor Infantil Amics de la Unió, que ha interpretado piezas como 'Gloria', de Antonio Vivaldi. Además, los castellers de la Sagrada Família han construido un cuatro de siete en el interior del templo.