Este martes por la tarde, diversas organizaciones han convocado una protesta en la plaza Sant Jaume para mostrar su rechazo a la nueva ordenanza de convivencia de Barcelona, que está vigente desde hace pocos días. El acto ha tenido lugar delante del Ayuntamiento y ha combinado una performance con una llamada pública para recoger adhesiones en un manifiesto que reclama "menos prohibiciones, más derechos".
Según el manifiesto, esta actualización normativa representa "un paso hacia un nuevo ciclo de criminalización y control de los usos del espacio público". Los colectivos opuestos critican especialmente el endurecimiento del régimen sancionador, exigiendo la retirada completa de aquellas medidas punitivas que afectan a actividades como la venta ambulante, el trabajo sexual u otras formas de uso vecinal, social o político de los espacios públicos.
Performance reivindicativa con elementos satíricos
La acción reivindicativa ha incluido diversos elementos teatrales: una actuación con títeres cargada de ironía, un baile improvisado de salsa y una dramatización donde dos agentes de la Guardia Urbana simulaban imponer multas con datáfonos hechos con cartón. También se ha realizado un juego participativo en el que los asistentes debían averiguar las cantidades económicas asociadas a sanciones por conductas como orinar en la calle.
Citas de los representantes de los colectivos
Iñaki Garcia, integrante del grupo Defensem els barris de Ciutat Vella y del Lokal, ha calificado estas medidas como "propagandísticas" y dirigidas "de cara a la galería", indicando que no resuelven ningún problema real sino que impactan negativamente sobre las personas más vulnerables. En sus palabras: "Quien piense que la ordenanza solucionará problemas pensamos que está equivocado".
Por otro lado, Aurora —una participante en la concentración— ha manifestado que la ordenanza "criminaliza" colectivos vinculados a la economía sumergida y promueve un clima de exclusión social. Ha puesto énfasis en la compatibilidad entre estos sectores y la cultura urbana barcelonesa, denunciando que la norma incrementa su vulnerabilidad ante las actuaciones policiales. Según ella, hay que permitir disfrutar libremente de los espacios públicos.
Signos visibles durante la protesta
Además de los actos performativos, decenas de personas han exhibido carteles con mensajes claros como 'Contra la ordenanza cínica de convivencia. Más derechos, menos multas. Defendamos Ciutat Vella' o bien 'Las calles son la vida y nosotros somos la vida de las calles'.
Rechazo colectivo mediante un manifiesto firmado por cuarenta entidades
La oposición formal a esta ordenanza se materializa también en un manifiesto suscrito por cerca de una cuarentena de entidades locales y colectivos sociales —entre los que destacan nombres como FAVB, Irídia, CGT Barcelona, Top Manta o Resistim al Gòtic— así como redes vecinales del Raval.
Estos grupos consideran que el refuerzo del régimen sancionador refleja "unas instituciones que asedian a sus propios habitantes y ahogan la vida colectiva" con el objetivo aparente de ofrecer a los visitantes una imagen "limpiada" pero carente de esencia ni vitalidad.
El texto denuncia también una contradicción evidente: mientras algunas actividades económicas generadoras masivas de residuos tensionan el territorio mediante masificación turística y encarecimiento comercial, son precisamente sectores como las vendedoras ambulantes o las trabajadoras sexuales —además de otros grupos sociales vulnerables— los señalados como problemáticos por el gobierno municipal.
Criterios críticos hacia novedades normativas específicas
Por otro lado, se pone en duda tanto la ampliación competencial a los agentes cívicos para que impongan sanciones como el mayor poder otorgado a los miembros de la Guardia Urbana; estos aspectos se perciben como una intensificación injustificada de los mecanismos represivos sobre los usuarios de los espacios públicos.
Finalmente, los firmantes califican las alternativas propuestas a las sanciones tradicionales como actos plenos «de cinismo», reafirmando así su desacuerdo tanto con esta versión recientemente aprobada como con versiones anteriores del mismo texto normativo.