Los Mossos d’Esquadra han realizado en el aeropuerto de El Prat este año **310 controles** de vehículos ligeros que transportan viajeros y han interpuesto **738 denuncias**. El tradicional modelo basado en el taxi ha cambiado y esto ha facilitado la aparición de **prácticas irregulares**, como vehículos que operan sin autorización, Vehículos de Transporte con Conductor (VTC) que realizan servicios de captación en la calle -prohibido por ley- o actividades que vulneran el actual marco. Para unificar criterios y mejorar la coordinación, los Mossos y las Policías Locales han celebrado esta semana una jornada sobre esta cuestión.
En declaraciones a los medios de comunicación desde el aeropuerto de El Prat, Marc Patxot, inspector jefe de Tráfico en la RPMS, ha explicado que en el último año han incrementado el número de controles de vehículos gracias a la experiencia adquirida y al uso de la tecnología, que les permite ser “más selectivos”. “Estamos utilizando medios tecnológicos que nos permiten ver qué coches entran al aeropuerto y cuándo son repetitivos para seleccionar mejor y ser más eficientes”, añade.
Patxot apunta que con los controles realizados han constatado que en el sector del transporte de viajeros “hay mucho intrusismo” y que los mantendrán para garantizar que todos los vehículos circulen con la documentación requerida. En este sentido, explica que la infracción más habitual que han detectado es la de vehículos que hacen el trayecto entre Barcelona y el aeropuerto sin la licencia específica que lo permite.
Cataluña tiene 15.000 licencias de taxi, de las cuales 10.517 corresponden al área metropolitana. Hay 3.981 autorizaciones de VTC interurbanas, un millar de las cuales disponen de licencia urbana.
Coordinación con el resto de cuerpos policiales
Este miércoles, Mossos d’Esquadra y Policías Locales participaron en una jornada técnica en el mismo aeropuerto para abordar esta situación. El encuentro, organizado por la Comisaría General de Movilidad y la Región Policial Metropolitana Sur de los Mossos d’Esquadra, contó con la participación de la Dirección General de Coordinación de Policías Locales y efectivos de Policías Locales de la Región Metropolitana Sur y de la AMB.
El objetivo, explica Patxot, era unificar criterios operativos de acuerdo con la legislación vigente, compartir procedimientos y reforzar el trabajo conjunto entre los diferentes cuerpos policiales para garantizar un control eficaz del transporte de viajeros, combatir las principales infracciones y reducir el impacto del intrusismo en el sector.
El Gobierno está trabajando en una nueva ley de transporte de personas en vehículos de hasta 9 plazas, que definirá las prestaciones y funciones de taxis, VTC, vehículos de alta disposición y limusinas. En el ejercicio de sus competencias, las Policías Locales y las Guardias Urbanas en el ámbito urbano, y los Mossos d'Esquadra en el ámbito interurbano, realizan el control del transporte para comprobar el cumplimiento de la normativa vigente, garantizar la seguridad de los usuarios y del resto de usuarios de la vía pública, prevenir infracciones y luchar contra la competencia desleal y el intrusismo.
La coexistencia de diferentes tipologías de licencias y normativas —urbanas, interurbanas o de ámbito AMB— hace necesario un conocimiento muy preciso de qué régimen y qué organismo sancionador corresponde en cada caso.
La jornada incluyó ponencias a cargo del Institut Metropolità del Taxi, el Servei d’Inspecció i Règim Sancionador de la Direcció General de Transports i Mobilitat, la Unitat Central de Trànsit de la Guàrdia Urbana de Barcelona y el Grup Operatiu de Trànsit de l’Aeroport i Grup de Transports de la Regió Policial Metropolitana Sud de Mossos.