Una treintena de monitores del ocio educativo se han manifestado este viernes en la sede de Fundesplai, en El Prat de Llobregat, para reclamar mejoras en el convenio laboral y más recursos para el servicio de vigilantes en los centros educativos. La protesta, convocada por la CGT, se ha enmarcado en la huelga territorial de educación en el Baix Llobregat y el Penedès.
Los manifestantes han querido reivindicar el papel del ocio dentro del sistema educativo y han reclamado “romper el relato” que sitúa las movilizaciones únicamente alrededor de los docentes. Según han defendido, los monitores también son una pieza imprescindible para que “el engranaje de la educación pública funcione”.
La protesta se ha focalizado delante de Fundesplai porque es una de las principales entidades del sector. Durante la movilización, representantes de la entidad se han comprometido a mantener una reunión con los trabajadores la semana próxima para abordar sus demandas.
Reclaman reconocimiento y mejoras laborales
La coordinadora de ocio Bruna Tomàs, de la CGT, ha lamentado que la sociedad no valore de la misma manera el trabajo de un maestro y el de un monitor de comedor. “Parece que nuestra tarea pedagógica sea nula”, ha afirmado en declaraciones a la ACN.
Tomàs ha defendido que el monitoreo hace posible la conciliación familiar y permite que los docentes puedan descansar durante la jornada escolar. Por ello, ha remarcado que el sector del ocio también se suma a las movilizaciones que vive la educación pública este curso, ya que la situación afecta a todos los agentes educativos, y no solo a maestros y profesores.
Uno de los principales puntos de preocupación es el servicio de vigilantes, que consideran clave para garantizar la escuela inclusiva. La CGT denuncia que las condiciones de estos profesionales también dependen de las entidades adjudicatarias y acusa a Fundesplai de no invertir los recursos necesarios.
Según el sindicato, esta situación provoca ratios sobrepasadas y carencias en la atención individualizada a los niños con necesidades especiales.
La CGT reclama internalizar a los vigilantes
Los manifestantes han insistido en la necesidad de que los vigilantes pasen a ser profesionales internalizados por el Departamento de Educación. Tomàs ha recordado que esta opción había estado sobre la mesa, pero ha lamentado que ahora parezca haber quedado olvidada.
Mientras esta internalización no llega, la CGT exige al Departament que asuma la responsabilidad de velar por el cumplimiento de los convenios laborales. El sindicato ha advertido que, si no hay cambios, impulsará protestas ante otras entidades adjudicatarias.
“Si esto no pasa, haremos protestas ante todas las entidades adjudicatarias para que quede claro que no nos tomarán más el pelo”, ha avisado Tomàs.
Un convenio sin actualizar desde hace más de una década
Los trabajadores denuncian que el convenio del sector hace más de diez años que no se actualiza y critican que no reconozca la diversidad de perfiles profesionales que engloba el ocio educativo, desde monitores de comedor y colonias hasta vetlladores o talleristas medioambientales.
Entre las principales quejas hay jornadas de más de once horas seguidas en las casas de colonias, el impago de pluses de nocturnidad, la infravaloración de categorías laborales y retrasos en las altas a la Seguridad Social.
Durante la protesta, los manifestantes han lanzado un aviso claro de cara al verano: “Si no, no habrá colonias. No es una amenaza, es una promesa”.
La movilización, que ha comenzado a las puertas de Fundesplai, ha acabado dentro de las instalaciones y ha forzado un diálogo entre los portavoces de la CGT y representantes de la entidad. Fuentes de Fundesplai han asegurado a la ACN que la organización “siempre tiene predisposición a negociar, sentarse y hablar”.
Tensión en el Cremallera de Montserrat
La jornada de huelga también ha dejado momentos de tensión en la estación del Cremallera de Montserrat, donde decenas de docentes han bloqueado el servicio esta mañana. La protesta ha dejado atrapados numerosos turistas, que no podían salir de la estación ni volver con el cremallera.
La situación ha generado malestar entre algunos visitantes, especialmente familias con niños y turistas extranjeros que desconocían el motivo de la movilización. Algunos han intentado abrirse paso entre los manifestantes para salir de la estación, sin éxito.
Entre las personas afectadas se encontraba Anna, que viajaba con su madre, de edad avanzada y en silla de ruedas. “Es indignante. Piden tolerancia y ellos son los primeros que no la tienen”, ha lamentado.
La protesta de los monitores y el bloqueo del Cremallera evidencian el alcance de una jornada de movilización educativa que va más allá del colectivo docente y que pone sobre la mesa el malestar de diferentes profesionales vinculados a la escuela pública.