Un millar de profesionales de la medicina han llenado este miércoles las calles del centro de Barcelona en el marco de la cuarta jornada de huelga convocada por el colectivo médico. Según datos de la Guardia Urbana, la movilización ha reunido a cerca de un millar de facultativos, que han querido visibilizar su malestar con el sistema sanitario bajo el lema "A ti también te afecta".
La protesta ha arrancado en la plaza de Sant Jaume, donde los participantes han guardado un minuto de silencio "por la sanidad catalana", y ha continuado por el centro de la ciudad hasta llegar frente al Parlament, después de recorrer la Via Laietana y la avenida del Marquès de l’Argentera. Vestidos con batas blancas y con máscaras con la cara de la consejera de Salud, Olga Pané, los manifestantes han exigido mejoras en sus condiciones laborales, como el fin de las guardias de 24 horas, horarios más razonables y un convenio médico propio que tenga en cuenta las particularidades de la profesión.
Durante la marcha, se han podido leer consignas como "convenio médico ya", "turnos razonables" y "Menos corbatas y más batas", así como reclamaciones para que los médicos tengan voz en la toma de decisiones que afectan al sistema sanitario.
En cuanto al seguimiento de la huelga, las cifras difieren según la fuente. El Departamento de Salud ha situado la participación en un 65% en los centros del SISCAT, mientras que Metges de Catalunya la rebaja hasta el 45%.
Ante el Parlament, los facultativos han vuelto a reclamar la dimisión de la consellera de Salut. El secretario general de Metges de Catalunya, Xavier Lleonart, ha valorado "muy positivamente" el seguimiento de la huelga y ha advertido que las movilizaciones continuarán hasta que "haya una interlocución franca" con el Govern. En este sentido, ha señalado que las protestas no se detendrán y que la consellera "debe apartarse" si no está dispuesta a dialogar.
La protesta de este miércoles evidencia un conflicto abierto entre el colectivo médico y la administración, con unas reivindicaciones que apuntan tanto a la mejora de las condiciones laborales como a la calidad y sostenibilidad del sistema sanitario catalán.
