Nuevo escándalo de Vox en Mataró: denuncias cruzadas entre un concejal y dos jóvenes por agresiones

El incidente se produjo durante la Romería Rociera en el Nuevo Parque Central y genera polémica sobre el código de conducta aprobado recientemente en el Ayuntamiento de Mataró

11 de mayo de 2026 a las 15:50h

Dos jóvenes residentes en Mataró, un chico y una chica, han presentado una denuncia por agresiones contra José Casado, coordinador local de Vox y concejal en el Ayuntamiento, según ha confirmado la Agencia Catalana de Noticias (ACN). Los hechos ocurrieron el pasado viernes en una caseta situada en la Casa de Andalucía de Mataró, en el marco de los actos festivos de la Romería Rociera, celebrada en el Nuevo Parque Central.

Los jóvenes aseguran que Casado les insultó y golpeó

Fuentes cercanas a los jóvenes explican que durante el encuentro Casado les insultó. Ante esta situación, los afectados comenzaron a grabar con sus teléfonos móviles la situación. Según este relato, el concejal habría propinado un golpe en la tripa de la chica y otro en un costado de la cabeza del chico, concretamente cerca de la oreja.

Por otro lado, desde el partido Vox defienden que los insultos partieron inicialmente de los jóvenes y describen el incidente como un "breve forcejeo" derivado de un intercambio de improperios. Además, Casado tiene previsto presentar también una denuncia por estos hechos.

Antecedentes y contexto reciente

Según el relato proporcionado por Vox, algunos de los jóvenes implicados habrían sido protagonistas de otro enfrentamiento días antes durante la diada de Sant Jordi en la carpa instalada por el partido. En cambio, desde el círculo cercano a los denunciantes se asegura que no se trataba de un grupo organizado sino simplemente de un conjunto de jóvenes que visitaban las casetas después de la cena.

Código ético municipal y repercusiones políticas

El incidente llega pocos días después de que el pleno municipal aprobara un nuevo código de conducta y buen gobierno, que exige "ejemplaridad" a los cargos electos tanto en el ámbito público como privado. El documento destaca claramente que "la ejemplaridad no se proclama, se practica".

Así mismo, el código establece explícitamente que los representantes electos deben evitar "en todo momento" caer en situaciones de "insulto o descalificación" en sus relaciones con los ciudadanos. También prevé la posibilidad de que el Ayuntamiento pueda ejercer una "reprobación" contra quien incumpla estas normas.