El Parlamento de Cataluña ha decidido trasladar a la Comisión del Estatuto del Diputado la intervención del diputado de Vox Alberto Tarradas durante el debate de una moción centrada en la lucha contra los discursos de odio y la discriminación. La decisión la ha tomado la Mesa de la cámara tras un episodio tenso que ha generado una fuerte controversia política por las referencias directas del diputado a la parlamentaria de ERC Najat Driouech.
Los hechos se produjeron durante la defensa de Tarradas de un cántico escuchado en el partido de fútbol entre España y Egipto celebrado en Cornellà hace unas semanas: “Musulmán el que no vote”. El diputado de Vox desvinculó esta expresión de cualquier discurso de odio y la enmarcó en “la espontaneidad y alegría” del pueblo, cargando al mismo tiempo contra la izquierda y lo que llamó “separatismo” por, según él, criminalizar este tipo de manifestaciones.
Referencia directa a Najat Driouech
En el transcurso de su intervención, Tarradas ha hecho una referencia directa a la diputada republicana Najat Driouech, afirmando que si decidía no participar en el cántico, no sería deportada “al menos por el momento”. Este comentario ha provocado una reacción inmediata de la presidencia del Parlament y ha elevado la tensión dentro del hemiciclo.
El vicepresidente de la cámara, David Pérez, ha interrumpido al diputado para recordarle el contenido del artículo 7 del reglamento, que obliga a los parlamentarios a mantener una conducta respetuosa y a utilizar un lenguaje adecuado, de acuerdo con los principios de igualdad y no discriminación. “Su intervención ha estado al límite”, le ha advertido.
Discurso sobre inmigración y nueva polémica
A pesar de esta advertencia, Tarradas ha continuado su discurso con duras críticas a la inmigración, asegurando que el pueblo español está “asediado” por la “presión migratoria”. También ha vinculado inmigración y delincuencia y ha defendido que “es normal” que disminuya la simpatía hacia determinados colectivos.
Su intervención ha culminado con una proclama contundente: “España cristiana y nunca musulmana”, una frase que ha generado una nueva oleada de reacciones dentro del hemiciclo.
Reprobación del presidente del Parlamento
Ante estas declaraciones, el presidente del Parlament, Josep Rull, ha intervenido de manera clara para reprobar el contenido del discurso. “Estas generalizaciones son absolutamente ofensivas”, ha afirmado, lamentando el tono y el contenido de las palabras del diputado de Vox.
Rull también ha lanzado un mensaje contundente en defensa del respeto institucional y de las personas migradas: “Que nunca nadie de ustedes tenga que emigrar de este país, que nunca los traten de manera tan ignominiosa como ustedes tratan a los que han venido aquí”.
Reacción de ERC y apoyo a Driouech
Después de la intervención de Vox, la diputada de ERC Ana Balsera ha pedido la palabra para denunciar lo que ha calificado de “un ataque directo” contra Najat Driouech. Balsera ha remarcado que no es la primera vez que se producen situaciones similares y ha expresado “todo el apoyo” del grupo republicano a su compañera, así como su “rechazo” a las declaraciones de Vox.
Este posicionamiento ha reforzado la presión para que el incidente tuviera consecuencias dentro del ámbito institucional.
El caso se eleva a la Comisión del Estatuto del Diputado
Finalmente, Josep Rull ha cerrado el episodio explicando que entendía que ERC haría llegar formalmente la queja a la Mesa del Parlament y confirmando que esta trasladaría el caso a la Comisión del Estatuto del Diputado para que se analice si la intervención de Tarradas vulnera el reglamento de la cámara.
El presidente ha recordado que todos los diputados son “representantes legítimos del pueblo de Cataluña” y ha subrayado que “nadie puede ser señalado por su singularidad”, en referencia directa al contenido de las palabras pronunciadas durante el debate.