El Congreso de los Diputados ha rechazado este martes el decreto ley de vivienda impulsado por el gobierno español que preveía prorrogar los contratos de alquiler. La iniciativa ha decaído con 166 votos a favor (PSOE, Sumar, ERC y Bildu), 177 en contra (PP, Vox y Junts) y 5 abstenciones del PNV.
La medida, defendida por el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha sido presentada como una herramienta clave para proteger a los inquilinos ante el aumento de los precios, especialmente en un contexto marcado por los efectos económicos de la guerra en Irán. “No era una batallita más”, ha advertido el ministro, que ha remarcado que la votación “marca la diferencia” para muchas familias. Bustinduy ha asegurado que, desde la publicación del decreto, ha habido “una avalancha de peticiones” y que muchos inquilinos han podido negociar “con una posición de fuerza”.
El gobierno también ha alertado de una creciente concentración de la propiedad: “Solo 13 grandes empresas y fondos gestionan más de 100.000 viviendas”, ha afirmado Bustinduy, que ha denunciado que el mercado “lo usan como una aspiradora para extraer rentas de las familias trabajadoras”.
Junts critica el decreto
Desde Junts, la diputada Marta Madrenas ha justificado el voto en contra asegurando que el gobierno no había incorporado sus objeciones. “Han decidido ignorarlas y nos traen el mismo decreto de nuevo”, ha lamentado. También ha calificado la propuesta como una “operación de propaganda muy defectuosa jurídicamente” y ha denunciado una “alergia sistemática a los propietarios”.
Rufián carga contra Junts
El debate ha estado marcado por un momento tenso protagonizado por el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, que ha mostrado un billete de 50 euros en la tribuna. “La bandera de Junts son los dineros. La que comparten con PP y Vox”, ha afirmado. Rufián ha acusado a los diputados de Junts de “no obedecer a su gente, sino a sus intereses particulares” y ha instado al PSOE a volver a llevar el decreto a votación “una y otra vez”.
Críticas del PP y Vox
Desde el PP, el diputado Daniel Pérez ha calificado la situación de “circo” y ha criticado la ausencia de la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez. “A más intervención, menos vivienda”, ha resumido.
Por parte de Vox, el diputado Carlos H. Quero ha asegurado que las políticas del gobierno “llevan 7 años legislando para perjudicar” a los ciudadanos y ha defendido medidas como más construcción y limitar la demanda.
Reproches entre socios de gobierno
El PSOE, a través del diputado Ignasi Conesa, ha acusado a PP y Vox de perjudicar a las familias y ha afirmado que “deberían subir a la tribuna y pedir perdón”.
Desde Sumar, el diputado Gerardo Pisarello ha criticado la falta de implicación de los socialistas en la negociación. “No hemos visto al PSOE suficientemente implicado”, ha dicho, lamentando también la ausencia de la ministra y advirtiendo que “mientras no haya un parque público robusto no se puede dejar de intervenir el mercado”.
El rechazo del decreto evidencia las tensiones entre los grupos parlamentarios y deja en el aire la continuidad de las medidas urgentes para contener el precio de los alquileres en un contexto de alta presión sobre la vivienda.