El futuro de Quality Espresso queda en el aire después de que la dirección haya comunicado su intención de presentar un ERE de extinción que afectaría buena parte de la plantilla. La empresa, dedicada a la fabricación de máquinas y molinillos de café profesionales, prevé despedir a 80 de los 117 trabajadores actuales. Esta cifra representa poco más de un 68% del total de su plantilla.
La medida tendría un impacto directo sobre toda el área de producción, que quedaría fuera de la estructura de la compañía. Solo quedarían al margen los servicios de postventa y almacén, donde trabajan 37 personas.
La plantilla ve una deslocalización encubierta
Los representantes de los trabajadores han cargado contra el grupo italiano Evoca, propietario de Quality Espresso desde 2018, y lo acusan de “mala gestión”. Según los sindicatos, el plan empresarial apunta a una deslocalización de la actividad, con el traslado de una parte de la producción a Italia y la externalización del resto.
La parte social considera que el ERE supondría el desmantelamiento del corazón industrial de la empresa y pone en duda que el proyecto pueda continuar con solo 37 trabajadores.
Un posible ERE en dos fases
Los sindicatos también alertan de que el expediente podría acabar siendo solo una primera fase. Argumentan que mantener únicamente postventa y almacén no garantiza la viabilidad de la actividad y temen que estos puestos de trabajo también puedan quedar afectados más adelante.
Por este motivo, interpretan la decisión como un ERE en “dos fases” y reclaman garantías sobre el futuro real de la compañía.
La empresa defiende motivos de competitividad
La dirección ha justificado anteriormente el cierre de la producción por la necesidad de adaptarse a los cambios del mercado y asegurar la “sostenibilidad y competitividad” de Quality Espresso a largo plazo.
Este argumento, sin embargo, no convence a los representantes de los trabajadores, que insisten en que la decisión responde a una estrategia para sacar actividad productiva del centro. La plantilla queda pendiente ahora de la formalización del ERE y del inicio de las negociaciones.