La histórica empresa Quality Espresso, dedicada a la fabricación de máquinas y molinillos de café profesionales en Barcelona, ha comunicado a la plantilla su intención de presentar un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectaría a toda el área de producción de la compañía.
El anuncio ha encendido todas las alarmas entre los trabajadores y los sindicatos, que denuncian que detrás del movimiento hay una estrategia para trasladar la producción fuera de Cataluña. Actualmente, la empresa cuenta con una plantilla de 117 personas, la mayoría vinculadas directamente a la producción en la planta de la Zona Franca.
Los sindicatos acusan a la empresa de querer marcharse de Barcelona
CCOO, sindicato mayoritario en el comité de empresa, rechaza frontalmente los despidos y asegura que el grupo italiano Evoca, propietario de Quality Espresso desde 2018, hace tiempo que quiere “llevarse la marca y la producción”.
La representación sindical lamenta especialmente que una empresa con más de 75 años de historia industrial en Barcelona pueda acabar cerrando su actividad productiva. “Es una estrategia empresarial para deslocalizar la producción que hasta ahora se hacía en Barcelona”, denuncian.
La empresa habla de “competitividad” y cambios de mercado
Por su parte, Evoca justifica la decisión asegurando que el mercado de las máquinas tradicionales de café ha cambiado en los últimos años y que la compañía necesita adaptarse para garantizar su “sostenibilidad y competitividad” a largo plazo. Según la empresa, el negocio se ha visto afectado por la presión de los costes, la competencia y los nuevos hábitos de consumo.
A pesar del posible cierre de la producción, la multinacional asegura que las instalaciones de la Zona Franca continuarán funcionando como “hub regional”, manteniendo actividades comerciales, logísticas, de postventa y soporte.
Por los puestos de trabajo directos e indirectos
Los sindicatos alertan de que el impacto podría ir más allá de los trabajadores directos de Quality Espresso, ya que también hay empleo indirecto vinculado a la planta. De momento, aún no se ha concretado cuántos trabajadores quedarían afectados exactamente por el ERE.
La primera reunión formal entre empresa y representantes de los trabajadores está prevista para el próximo lunes, 18 de mayo, cuando la dirección deberá exponer todos los detalles del proceso. CCOO reclama ahora un plan industrial alternativo que permita mantener la actividad productiva y preservar los puestos de trabajo en Barcelona.