El Pleno municipal de Corbera de Llobregat aprobó el pasado 30 de diciembre el presupuesto general del Ayuntamiento para el ejercicio de 2026, que asciende hasta los 19,9 millones de euros. Se trata de un incremento del 5,3% respecto al año anterior, fruto de la propuesta elaborada por el gobierno local, formado por Força Corbera PSC y GIU.
Las cuentas salieron adelante con la abstención del Partido Popular y el voto en contra de ERC, Junts y la CUP.
Más gasto por habitante y prioridad a los servicios básicos
El presupuesto prevé un gasto medio de unos 1.244 euros por habitante. Casi la mitad de este importe se destinará a servicios esenciales como el mantenimiento de la vía pública, la prestación de servicios municipales, la seguridad ciudadana y el apoyo a la educación. Según el gobierno municipal, el objetivo es reforzar la calidad de vida y garantizar un equilibrio territorial entre el núcleo urbano, los barrios y las urbanizaciones.
Impuestos congelados y subida limitada de la tasa de residuos
El Ayuntamiento mantendrá congelados todos los impuestos y tasas locales durante 2026, con una única excepción: la tasa de recogida de residuos, que aumentará un 3,5%. Este incremento responde a la reducción de las subvenciones del Área Metropolitana que financian parcialmente el servicio.
En cuanto a los ingresos, estos se reparten entre impuestos propios —con el IBI como principal fuente, aportando cerca de 6 millones de euros—, transferencias de otras administraciones y un préstamo previsto de 1 millón de euros.
Personal, contratos e inversiones
El capítulo de personal es el más voluminoso del presupuesto, con cerca de 8 millones de euros destinados a nóminas y una actualización salarial global del 4%. También se prevé la creación de cuatro nuevos puestos de trabajo para mejorar la atención ciudadana. Además, se consignan unos 6 millones de euros para contratos y servicios externos, y 2,9 millones para subvenciones y prestaciones gestionadas por otras administraciones.
En el ámbito de las inversiones, se reservan 1,76 millones de euros para actuaciones prioritarias: mejoras del asfaltado y aceras, intervenciones en la escuela Jaume Balmes y actuaciones en infraestructuras básicas como el alcantarillado, la red de agua y el alumbrado público.
Menos endeudamiento y mirada social
El presupuesto mantiene la estrategia de reducción de la deuda municipal. En 2026 se devolverán unos 700.000 euros, que se suman a los 1,5 millones amortizados en 2025. Esta política ha permitido reducir la deuda más de un 33% desde 2023, situándola en torno a los 5,34 millones de euros a finales de 2026.
La alcaldesa, Rosa Boladeras, destacó que las cuentas están pensadas para “mejorar los espacios públicos y los equipamientos municipales” y garantizar suficientes recursos para la educación, los servicios sociales, la infancia, la juventud, las personas mayores y la cultura.