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El futuro Campus de Salut Clínic-UB ha entrado hoy en una nueva fase con el inicio formal de la tramitación de su planeamiento urbanístico.
La Comissió de Territori de Catalunya ha asumido el documento de objetivos y propósitos, el avance del Plan director urbanístico (PDU), que el Consell General del Consorci Porta Diagonal – Campus Clínic validó el pasado 2 de septiembre y que servirá de base para redactar el planeamiento definitivo.
Además, el órgano ha acordado someter este avance a exposición pública a partir de octubre y ha dado luz verde al programa de participación ciudadana asociado al nuevo instrumento urbanístico.
La sesión ha sido presidida por la consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, Sílvia Paneque, que ha remarcado que el PDU permitirá delimitar y ordenar “un nuevo polo de medicina, investigación y formación llamado a devenir puntero en el sur de Europa”. También ha recordado que “es por esto, por su gran relevancia, que el gobierno declaró el interés general por el proyecto”.
En su intervención, ha añadido que el documento “garantizará la integración urbana mediante la ordenación de todo su entorno, lo que permitirá articular un gran espacio metropolitano de calidad para sus vecinos y vecinas”. El texto de objetivos y propósitos lo ha elaborado Barcelona Regional por encargo del Departament de Territori, Habitatge i Transició Ecològica.
Los objetivos que deberá atender el PDU
El avance establece las líneas de trabajo que deberán guiar la redacción del PDU en los próximos meses. Entre las prioridades fijadas hay:
- Implantación del Campus de Salud Clínic – UB. Se prevé un campus universitario, docente, investigador y de innovación que refuerce el ecosistema de salud y ciencias de la vida.
- Integración urbana y nueva centralidad metropolitana. La voluntad es transformar un ámbito hoy fragmentado en un espacio cohesionado, conectado y funcional, con continuidad entre los tres municipios.
- Movilidad sostenible y accesibilidad. El modelo prioriza el transporte público, la intermodalidad, los desplazamientos a pie y en bicicleta, y la diferenciación de los accesos según los usos y las necesidades.
- Racionalización de infraestructuras y mejora de la permeabilidad. El documento plantea reforzar el carácter urbano de las grandes vías, facilitar la conexión entre municipios y reducir las barreras físicas dentro del ámbito del PDU.
- Infraestructura verde, sostenibilidad y salud ambiental. Se proyecta un entorno resiliente y eficiente, con criterios de calidad ambiental, biodiversidad, gestión del agua, energía, sombra, confort acústico y adaptación climática.
- Retorno social, participación y gobernanza. El planeamiento deberá generar valor público, incorporar la voz de los agentes implicados y desarrollarse con coordinación institucional, transparencia y capacidad de respuesta.
Para dar respuesta a estos objetivos, el avance fija un conjunto de directrices que deberán tenerse en cuenta en el diseño de la propuesta de ordenación de todo el ámbito durante la redacción del documento.
Un área de estudio de 69,5 hectáreas
Aunque la delimitación definitiva se acabará de concretar más adelante, en esta fase inicial se ha definido un área de estudio de 69,5 hectáreas, repartidas entre Barcelona (36,17%), L’Hospitalet de Llobregat (33,99%) y Esplugues de Llobregat (29,84%).
En líneas generales, el documento apuesta por un tejido urbano mixto, con una ciudad compacta y con combinación de usos residenciales, económicos y terciarios, con el objetivo de mantener actividad más allá de la función sanitaria y favorecer el comercio de proximidad. “Queremos ciudades vivas, con mezcla de usos y donde sus residentes puedan desarrollar su actividad cotidiana”, ha subrayado Paneque.
Según el reparto funcional previsto, un mínimo del 63% del techo total del ámbito se destinará a usos sanitarios, docentes y de investigación; aproximadamente un 23% corresponderá a actividad económica; hasta un 10% quedará reservado a vivienda, y el 4% restante se asignará a equipamientos locales de proximidad.
Movilidad, campus y vivienda
La movilidad sostenible ocupa una posición central en la propuesta. El plan da prioridad al transporte público con la futura estación de la línea L3 de metro y a la movilidad activa de los peatones y las bicicletas, al tiempo que prevé la transformación de las vías rápidas actuales en avenidas metropolitanas más integradas en el entorno urbano. El modelo también incluye una reorganización de las infraestructuras, con la racionalización del nudo viario situado entre la Diagonal y la ronda de Dalt.
En cuanto al espacio destinado estrictamente al campus, el ámbito para equipamientos y actividades complementarias llegará a 12,7 hectáreas. El campus principal dispondrá de unos 380.000 m² para usos sanitarios, docentes y de investigación, con la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud UB, y hasta 120.000 m² de usos complementarios.
En relación con la vivienda, la reserva prevista es de hasta 90.000 m² de techo residencial, una cifra que permitirá construir hasta 1.125 pisos, la mayor parte de los cuales se situarán en L'Hospitalet.
Tres grandes espacios verdes conectados
El avance también traza tres grandes áreas verdes vinculadas entre sí: la prolongación de la Rambla de Finestrelles, el nuevo parque previsto en la carretera de Collblanc y la ampliación de Can Rigal. Estos espacios funcionarán como corredores ecológicos entre Collserola y la ciudad, e incorporarán equipamientos locales de proximidad para los barrios del entorno. En conjunto, las zonas verdes ocuparán unas 22 hectáreas.
Participación ciudadana entre septiembre y diciembre
El Govern defiende que la participación ciudadana es una pieza esencial en la definición del PDU, porque “mejora la calidad de sus propuestas y refuerza su legitimidad institucional y social con la incorporación de la voz de todos los actores afectados”, ha remarcado Paneque.
Por este motivo, la Comisión de Territorio de Cataluña también ha aprobado el programa de participación ciudadana, que se desplegará de septiembre a diciembre con la finalidad de recoger aportaciones que ayuden a mejorar el encaje urbano, ambiental, funcional y social del documento antes de la aprobación inicial. El proceso contribuirá a concretar los objetivos, los criterios y las alternativas de planeamiento.
Durante el mes de septiembre, está prevista la consulta a los tres ayuntamientos afectados y al Área Metropolitana de Barcelona (AMB). En octubre comenzará la fase dirigida a la ciudadanía y a las entidades, con una sesión informativa inicial en línea, coincidiendo con el inicio de la información pública preceptiva del avance.
Entre octubre y noviembre se han programado tres sesiones deliberativas presenciales: una en Barcelona, una en L'Hospitalet y una en Esplugues. El proceso también contará con canales de participación digital y se cerrará en diciembre con una sesión final de retorno y un informe sobre las aportaciones recibidas y su tratamiento. La previsión es que el PDU se apruebe inicialmente durante el primer semestre de 2027.