La calle de Pi i Margall de Barcelona se ha reabierto este domingo al tránsito una vez finalizadas las obras de sustitución del pavimento de la calzada central, entre la plaza Joanic y la ronda del Guinardó. Los trabajos se iniciaron a mediados de julio y han tenido un presupuesto de cerca de 1 MEUR.
El pavimento original de la reurbanización, terminada a finales de 2023 y formada por adoquines de granito, tuvo una vida corta de menos de un año y medio. Presentaba desperfectos que ponían en peligro la seguridad vial, y también se sumaba la falta de adherencia de la pintura de los pasos de peatones y de la señalización horizontal. Las piezas de granito retiradas se reutilizarán como subbase en otras remodelaciones previstas en la ciudad.
El primer tramo de Pi i Margall, entre las calles de l'Escorial y de Pau Alsina, ya abrió al tránsito el 8 de agosto, garantizando así evitar coincidir con las afectaciones a la movilidad de la Fiesta Mayor de Gràcia. Este domingo se ha recuperado la circulación de vehículos en toda la calle y las afectaciones a la red de autobuses ya han sido restablecidas. Por lo tanto, les líneas de bus de TMB V19 y 114, así como la lanzadera que sustituye el servicio de la L4 de metro, y la línea de Nitbus N6, recuperan su itinerario habitual.
La intervención sólo se ha efectuado en la calzada central y ha consistido en la restitución de la piedra de granito por un pavimento de aglomerado asfáltico que da las garantías estructurales para los usos de la calle y facilita la adherencia de la pintura en los pasos de peatones facilitando la seguridad de todos los usuarios y manteniendo una tonalidad similar a la actual. También se actuará sobre el carril bici, que tendrá un acabado diferenciado que permitirá identificarlo con claridad.
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