El nuevo contrato para el mantenimiento y la reparación de las instalaciones y los sistemas de regulación del tráfico en la ciudad de Barcelona 2026-2028 incorpora mejoras en cuanto a la necesidad de garantizar su correcto funcionamiento así como la celeridad a la hora de mantener su operatividad. El grueso del contrato está relacionado con el mantenimiento y reparación de los 39.772 semáforos que están distribuidos en 1.805 cruces por toda la ciudad.
En este sentido, las instalaciones y los sistemas de regulación del tráfico son un elemento clave para la gestión de la movilidad y la seguridad vial de la ciudad, y su correcto mantenimiento preventivo así como las reparaciones en caso de avería son esenciales para garantizar la eficiencia en la movilidad de vehículos y peatones, así como su seguridad.
En concreto, el contrato incluye el mantenimiento y la reparación de las siguientes instalaciones y sistemas de regulación del tráfico:
- Cruces semaforizadas: 1.805
- Semáforos con óptica LED: 39.772
- Cruces con semáforos para personas invidentes: 1.610
- Semáforos para personas invidentes: 13.572
- Cruces centralizadas: 1.660
- Sistemas de Alimentación Ininterrumpida (SAI): 1.121
- Soportes: 18.257
- Puntos de medida: 737
- Pilonas de control de acceso: 67
- Cámaras: 139
- Paneles informativos: 47
La Comisión de Ecología, Urbanismo, Movilidad y Vivienda aprueba este martes la licitación del nuevo contrato, que incorpora medidas de contratación pública sostenible, con un valor estimado de 34.356.281,60 euros (sin IVA) y una duración de dos años más dos años de prórroga. Este nuevo contrato supone un incremento presupuestario de 2.550.689,99 euros (sin IVA) anuales respecto del contrato actual. La licitación se ha estructurado en dos lotes, correspondientes a la zona Besòs y la zona Llobregat.
El objeto del contrato es la realización de las tareas de mantenimiento y reparación de las instalaciones y los sistemas de regulación del tráfico de la ciudad de Barcelona. La prestación del servicio debe garantizar la plena funcionalidad de todos los sistemas y asegurar su máxima disponibilidad, adaptando en todo momento los recursos necesarios para alcanzar estos objetivos.
Entre otras novedades, el nuevo contrato incluye la actualización del inventario, la reposición de material obsoleto o averiado y la incorporación del mantenimiento de 81 nuevas pilonas antiterroristas. Con el fin de asegurar la máxima celeridad a la hora de afrontar averías, en el pliego se especifica que el mantenedor debe disponer de existencias un stock mínimo de piezas de recambio de todo el material instalado.
Además, se refuerza la importancia del mantenimiento preventivo en las instalaciones para evitar incidencias de los equipos y componentes. Estas operaciones incluyen la comprobación del estado, la limpieza y aquellas actuaciones necesarias para corregir los defectos y las anomalías de funcionamiento que se detecten, con la aportación de los recursos, medios auxiliares y materiales necesarios para que los equipos y componentes tengan la máxima disponibilidad y funcionen adecuadamente en todo momento. Las intervenciones son obligatorias y, como norma general, se harán en horario diurno, durante días laborables.
En cuanto al mantenimiento correctivo, en caso de avería, el servicio se hará las 24 horas del día, los 365 días del año. Además, se establece un orden de prioridades para hacer la reparación. Dependiendo del tipo de aviso de incidencia el criterio será atender, en primer lugar, situaciones que afecten a la seguridad y, en segundo lugar, situaciones que alteren la fluidez o la capacidad de las vías.
Los objetivos del nuevo contrato de mantenimiento y reparación de las instalaciones y los sistemas de regulación del tráfico 2026-2028 se alinean con los del Pla Endreça, que incluye medidas de mantenimiento y renovación de los diferentes servicios para preservar la excelencia del espacio público de la ciudad.
Más allá del mantenimiento ordinario, en el marco del Plan Endreça también se refuerza el mantenimiento preventivo y la renovación de los semáforos y, durante el 2026, se han programado actuaciones de mejora en 453 cruces semaforizados de la ciudad.
En total, entre 2025 y 2027 están previstas cerca de un millar de actuaciones que incluyen las siguientes tareas:
- Renovación de LEDS.
- Renovación de la acometida eléctrica.
- Instalación de nuevos reguladores conectados a fibra óptica para mejorar la telegestión de los semáforos.
- Cambio o instalación de las baterías que permiten que los semáforos continúen funcionando en caso de caída del suministro eléctrico.
Todas estas actuaciones tienen como finalidad situar cada territorio y cada barrio en el centro de la acción municipal y continuar mejorando la calidad del espacio público al servicio de la ciudadanía. En el marco del Plan de Mantenimiento Integral (PMI), hasta 2027 se habrán ejecutado más de 3.000 actuaciones de mantenimiento, renovación y transformación, con un presupuesto total previsto de 435 millones de euros.
Todos los semáforos con tecnología LED
En la misma línea, con el fin de mejorar la calidad y la eficiencia energética de las instalaciones semafóricas, a finales del 2024, Barcelona ya terminó el cambio de las ópticas de todos los semáforos de la ciudad, que ya funcionan con tecnología LED.
En el año 2001, prácticamente la totalidad de los semáforos (un 98%) funcionaban con bombillas incandescentes y tenían un consumo energético de 46.000 kWh diarios. Actualmente, con la tecnología LED, el consumo se ha reducido hasta los 10.000 kWh diarios, aunque el número de cruces semaforizadas ha aumentado, pasando de 1.451 en el año 2001 a 1.805 en la actualidad.
Este cambio tecnológico ha permitido un ahorro energético del 85% y una mejora notable de la eficiencia del sistema. Se convierte, además, en un ejemplo de cómo la transición energética en la ciudad puede combinar la sostenibilidad ambiental, la eficiencia energética y el crecimiento de la infraestructura.
La tecnología LED permite un ahorro de 1,5 toneladas de CO₂ equivalente al mes, es decir, 18 toneladas anuales, así como un ahorro económico de 66.721 euros mensuales, gracias a un sistema más eficiente y sostenible.
