Barcelona hace historia operando por primera vez en Europa a un feto con los intestinos fuera del cuerpo

El bebé fue intervenido dentro del vientre materno durante la semana 28 de gestación, nació seis semanas después y actualmente se alimenta con normalidad

28 de mayo de 2026 a las 13:11h

Un equipo médico de Barcelona ha llevado a cabo por primera vez en Europa una intervención fetal para tratar una grave malformación congénita conocida como gastrosquisis, que había provocado que un feto desarrollara los intestinos fuera del cuerpo.

La operación la han realizado profesionales de BCNatal, el consorcio de medicina maternofetal y neonatología integrado por el Hospital Sant Joan de Déu y el Hospital Clínic de Barcelona, junto con especialistas de cirugía pediátrica y anestesiología de Sant Joan de Déu.

El bebé fue intervenido dentro del vientre materno durante la semana 28 de gestación, nació seis semanas después y actualmente se alimenta con normalidad.

Una malformación con riesgo grave

La gastrosquisis es una malformación congénita que hace que los intestinos del feto, y en algunos casos otros órganos, se desarrollen fuera del cuerpo a través de un orificio en la pared abdominal, situado a la derecha del cordón umbilical.

El principal riesgo es que, al quedar expuestos al líquido amniótico, los intestinos se pueden inflamar, perder riego sanguíneo y hasta sufrir necrosis, con consecuencias graves después del nacimiento.

En este caso, la malformación se detectó en una ecografía rutinaria durante la semana 20 de embarazo. La madre, una joven de 20 años, fue derivada a BCNatal HSJD-HC, centro de referencia en obstetricia y medicina fetal.

Una intervención antes de nacer

Habitualmente, la gastrosquisis se trata una vez el bebé ya ha nacido. Pero en este caso los médicos consideraron que esperar comportaba un riesgo muy elevado, ya que el feto tenía casi todo el intestino fuera del abdomen y comprimido.

Después de evaluar el caso y consultarlo con el comité de ética, el equipo propuso una cirugía fetal que hasta ahora solo se había llevado a cabo en muy pocas ocasiones en Colombia y en los Estados Unidos, pero nunca en Europa.

La intervención se hizo el 10 de febrero, duró dos horas y media e implicó a especialistas en medicina y cirugía fetal, cirugía pediátrica, anestesiología y neonatología.

Un feto de solo 700 gramos

Los cirujanos accedieron al útero a través de una incisión en el vientre de la gestante y recolocaron al feto, que pesaba solo 700 gramos, para poder intervenirlo mediante laparoscopia.

El equipo introdujo cuatro trócares en la bolsa amniótica, extrajo el líquido amniótico e introdujo gas para crear un espacio de trabajo seguro. A partir de aquí, los profesionales fueron reintroduciendo con mucha precisión el intestino dentro del abdomen fetal y cerraron posteriormente la perforación.

La complejidad de la operación era muy alta: el intestino medía 80 centímetros de largo, con un diámetro de entre 3 y 15 milímetros, y se debía reintroducir por una abertura de solo 1,5 centímetros.

Evolución favorable del bebé

Tras la intervención, el seguimiento ecográfico confirmó que el intestino reducía la inflamación y recuperaba su aspecto habitual. El embarazo continuó hasta la semana 34 de gestación, cuando el bebé nació por cesárea.

A pesar de presentar bajo peso para su edad gestacional, la evolución fue muy favorable. Tras una breve estancia hospitalaria, el bebé recibió el alta y actualmente se alimenta con normalidad.

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Marta Gutiérrez
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