Barcelona aprueba la congelación de impuestos y el aumento progresivo del recargo turístico hasta 2029

El Pleno municipal avala las nuevas ordenanzas fiscales para 2026 con incremento del impuesto turístico y bonificaciones para la regeneración urbana

30 de enero de 2026 a las 11:48h

El Pleno del Ayuntamiento de Barcelona ha ratificado definitivamente la reforma de las Ordenanzas Fiscales para el año 2026, con el apoyo de los grupos municipales del PSC, ERC y BComú. Esta modificación mantiene congelados los impuestos y tasas dirigidos a familias y pequeñas y medianas empresas (PYMES), introduciendo cambios relevantes en otros ámbitos.

Aumento gradual del recargo turístico

Entre las principales novedades destaca el incremento anual de un euro en el recargo turístico municipal, que pasará a un máximo de 8 euros por noche. Este ajuste se aplicará desde el 1 de abril de 2026 hasta el 2029, coincidiendo con el primer periodo de liquidación establecido por el Decreto ley 21/2025.

Bonificaciones y actualizaciones fiscales

Además del recargo turístico, se ha modificado el Impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras (ICIO) incorporando una bonificación del 95% destinada a proyectos de regeneración urbana. También se ha convalidado la ordenanza fiscal relacionada con las tasas de estacionamiento regulado en la vía pública y la zona bus 4.0 para el 2025. Esta aprobación incorpora un nuevo informe técnicoeconómico que incluye observaciones formuladas por el Consejo Tributario.

Evaluación municipal sobre las ordenanzas aprobadas

El alcalde, Jaume Collboni, ha valorado positivamente esta decisión asegurando que “no aumenta la presión ni a familias ni a PYMES y que nos permite gestionar mejor los impactos de la masificación turística”, destacando así una mejora en el retorno que recibe Barcelona.

Además, ha afirmado que “el incremento paulatino del recargo turístico permitirá ingresar 100 millones de euros más a la ciudad por este concepto”. Finalmente, ha resaltado que estas ordenanzas fiscales “permitirán mantener una fiscalidad estable para la ciudadanía, al tiempo que refuerzan la capacidad municipal para financiar políticas públicas”.