Ya se conocen los primeros detalles del edificio de alojamientos dotacionales que el Área Metropolitana de Barcelona (AMB), mediante el Institut Metropolità de Promoció de Sòl i Gestió Patrimonial (IMPSOL), construirá en Gavà. El proyecto de la cooperativa de arquitectura Taller 11 ha sido el ganador del concurso de ideas convocado por el organismo metropolitano para construir el inmueble en una parcela cedida por el Ayuntamiento de Gavà. Se trata de l’antic equipament M. Aurèlia Capmany, situado en el número 46 de la avenida Eramprunyà.
Esta nueva colaboración permitirá que Gavà avance en la implementación del Plan Local de Vivienda que contempla la creación de alojamientos dotacionales como uno de los ejes de intervención para dar respuesta a la emergencia residencial.
La propuesta, a partir de la cual se elaborará el proyecto ejecutivo, incluye una cincuentena de viviendas de alquiler, así como otras 2 agrupaciones de alojamientos, llamadas clústeres, donde las personas residentes compartirán servicios y espacios. El objetivo es destinarlos prioritariamente a personas de Gavà con más dificultades para acceder a una vivienda: jóvenes, personas mayores, personas con discapacidad, mujeres víctimas de violencia machista, familias monoparentales o personas con necesidades de realojamiento.
¿Cómo será?
El edificio estará formado por dos bloques dispuestos en dos niveles: el bloque A con fachada a rambla Pompeu Fabra, y el B a av. Eramprunyà. Se genera así un gran espacio libre central en una cota intermedia, para adaptarse a la topografía existente, que integra áreas verdes tanto de paso como de estancia.
Cada bloque se organizará transversalmente mediante módulos regulares entre pantallas de hormigón. Esta disposición permite que todas las viviendas tengan buena orientación y óptimas condiciones de iluminación y ventilación naturales.
El proyecto ganador del concurso se acabará de ajustar con el correspondiente proyecto ejecutivo, pero se prevé que las viviendas de alquiler sean de una o dos habitaciones. En cuanto a los clústeres previstos, se contempla que se ubiquen en planta baja, formados por alojamientos de un dormitorio con una pequeña cocina y un lavabo, y se complementen con un espacio comunitario que dé acceso a una sala de estar y cocina compartida. En el resto de los bajos se prevé ubicar los espacios comunes complementarios para residentes, y un espacio para usos tanto del vecindario como del conjunto del barrio
Sostenibilidad y eficiencia energética
La propuesta parte del reto de conseguir un sistema constructivo ligero, rápido y con materiales que permitan absorber calor durante el día y liberarlo lentamente durante la noche, como la madera.
La disposición de los edificios, junto con la distribución de los espacios comunitarios, también contribuirán a reducir la demanda energética hasta un 70% respecto a una vivienda tipo. Se garantiza el confort térmico durante el 96% de las horas anuales sin necesidad de recurrir a sistemas de calefacción o refrigeración artificiales.
Además, las pantallas estructurales se prefabricarán con hormigón de árido reciclado proveniente del derribo del edificio preexistente (antiguo equipamiento M. Aurèlia Capmany).
A partir de la idea ganadora, a lo largo del año 2026 se realizarán los diferentes trámites (proyecto básico y ejecutivo y proceso de licitación de las obras), de manera que los trabajos de construcción de los pisos dotacionales se puedan iniciar a mediados de 2027.