El ático de 5,5 millones de euros a la venta en Barcelona en plena crisis de vivienda: "no son anomalías del mercado"

Incluso en Sant Andreu, el distrito más barato de la ciudad (3.760 €/m²), hay propiedades a la venta que llegan a los 3,7 millones de euros

17 de febrero de 2026 a las 11:06h

Barcelona concentra, dentro de la misma ciudad, dos realidades inmobiliarias que parecen incompatibles. Un análisis del portal pisos.com con datos de enero del 2026 retrata esta brecha con cifras y ejemplos concretos: el Eixample es el distrito con el precio medio por metro cuadrado más elevado (6.680 €/m²), mientras que Sant Andreu aparece como el más asequible (3.760 €/m²). Y todo, en un momento de crisis habitacional muy grave en el que miles de familias no pueden permitirse vivir en la ciudad por el aumento de los precios de alquiler y la falta de oferta de vivienda.

 

El Eixample, a la cabeza: un ático “prime” de 5,5 millones

El caso más extremo en el distrito más caro se encuentra en la Dreta de l’Eixample, en un ático situado en la confluencia de la calle de Valencia con el paseo de Gracia. La vivienda, ubicada en una sexta planta, suma 345 m², dispone de cinco habitaciones en suite, seis baños y una terraza privada de 180 m². El precio de salida: 5.500.000 euros.

La lectura es clara: el corazón comercial y gastronómico de la ciudad, la proximidad a los ejes más cotizados y la oferta de vivienda de gama alta mantienen el Eixample como el gran termómetro del mercado “premium” barcelonés.

 

Sant Andreu, el más barato… pero con operaciones millonarias

A pesar de liderar el ranking de los distritos más asequibles, Sant Andreu también registra productos de altísima gama. El ejemplo que destaca el informe es una casa de 504 m² construida en 2002, con cinco dormitorios, cinco baños, jardín, piscina privada, gimnasio, sauna y ascensor privado, en “impecables condiciones”. Se comercializa por 3.700.000 euros, una cifra que, según el mismo análisis, sería aún más alta en zonas “prime” de Barcelona.

El portavoz y director de Estudios de pisos.com, Ferran Font, resume que “estos contrastes no son anomalías del mercado, sino su funcionamiento natural” y apunta que la clave para compradores e inversores es entender “en qué mercado local operan realmente”, porque las tendencias macroeconómicas no impactan igual “un ático en el Eixample que una casa unifamiliar en otro distrito”.

En definitiva, el mapa inmobiliario barcelonés continúa evidenciando que la ciudad no tiene un único mercado, sino diversos, y que la diferencia de precios —incluso dentro de un mismo municipio— se juega calle a calle.