L'Euterpe era un bar, cafetería y teatro de Sabadell. En 2016 se solicitó su demolición. Con esta orden no cayó un lugar emblemático, sino que se derrumbaron con él los años de historia de la vida social y cultural de sabadellenses que lo frecuentaban.
Se inauguró como café en 1892, diseñado por el arquitecto sabadellense Juli Batllevell y ubicado en el número 1 de la Rambla, cuando esta se estaba estableciendo como eje principal. El primer propietario fue Rafael Cruz, quien regentaba negocios de hostelería en la zona de la estación del Norte, pero veía que la atención se desplazaba más al centro. Se asoció con Manuel Forasté, quien tenía un café, para abrir un negocio en la Rambla y este encargó a Batllevell la creación del Euterpe.
El nombre proviene del griego, puede relacionarse con una musa de la música. El significado etimológico significa “bien, bueno” combinado con “saciar” o “divertido”, por lo tanto, sería como “la que se divierte” o “la del buen ánimo”. La realidad es que el nombre del café se inspira en Jardins de l’Euterpe, un local de ocio y cultura promovido en el paseo de Gracia por Josep Anselm Clavé.
Un año después de la apertura del café, se inauguró un teatro anexo. Para acceder a él, tenías que entrar por la Rambla hasta llegar a un patio. El espacio era grande. El café tenía un diseño modernista y capacidad para 500 personas. Era una nave con ventanas a todas partes, con arcos de herradura, pilares y molduras y un techo detallado. Fue de los primeros proyectos del arquitecto, por eso también le pidieron la construcción del teatro. A diferencia del café, era sencillo y tradicional, era grande y tenía una claraboya en el techo y un escenario gigantesco como atención principal. Cuando se estrenó el teatro, el número 1 de la Rambla se convirtió en un icono de Sabadell. Se presentaron zarzuelas y óperas y en el café se aglomeraba toda clase de gente de la ciudad, convirtiéndose en un espacio de reunión.
En 1915 se reformó el teatro para adaptarlo también como sala de cine. Sufrió otras reformas años más adelante y después de la guerra civil. El máximo momento de esplendor fue en los años veinte, cuando todavía se disfrutaba de las obras de teatro y el cine se estaba popularizando. En el año 1940 abrió otro cine en la Rambla, el cual marcó lo que sería el inicio de la caída del negocio. La familia Cruz, todavía propietaria del café, lo vendió a la familia Tort. Estos continuaron con el Euterpe hasta que en octubre de 1997 cerró sus puertas de forma definitiva y quedó como un emblema abandonado.
Desde su cierre, los Tort querían demoler el espacio para hacer un centro comercial o un bloque de pisos, pero no pudieron llevar a cabo el proyecto porque el cine, a diferencia del café, era un equipamiento cultural privado. Para realizar el proyecto de los Tort era necesario que la catalogación de la finca cambiara, ya que mientras el café era considerado una propiedad residencial, el teatro-cine era de uso cultural.
Mientras se hacía el proceso, en junio de 2005 l’Euterpe fue ocupado por Assemblea Okupa de Sabadell. Un mes después, en julio de ese mismo año, los mismos ocupantes abrieron las puertas de l’Euterpe con el nombre de Centre Social Alliberat l’Euterpe. Habían estado ese tiempo limpiando y rehabilitando el edificio que llevaba ocho años abandonado, dándole nuevos usos culturales. El espacio se utilizó como centro de talleres y reuniones hasta que lo desalojaron.
En enero de 2006, meses después de la ocupación y reapertura, el CSA l’Euterpe recibió varios furgones de la Unidad de Intervención Policial (UIP) procedentes de Barcelona con una orden judicial para desalojar el edificio después de que la familia Tort denunciara la ocupación en verano de 2005. Los miembros de la Asamblea consideraban el desalojo ilegal, ya que no se les había informado de la intervención policial y por ese motivo cuando llegaron los jóvenes no estaban en el edificio. Cuando los que lo estaban ocupando llegaron, y se encontraron a los UIP, cogieron sus pertenencias y se marcharon, abandonando la esperanza de mantener en pie el emblema sabadellense que se convirtió el café y teatro Euterpe.
Para prevenir nuevas ocupaciones se aceleró el Plan Urbanístico entre técnicos y propietarios para redenominar y catalogar el espacio. Comenzaron la demolición. Al principio se dijo que se construiría un edificio de uso privado y se dejaría la plaza donde estaba el teatro como espacio de uso público para hacer un auditorio. Aun así, Corp, la empresa promotora del proyecto, edificó un bloque de pisos. Han pasado diez años de la demolición total del Euterpe. Diez años de la desaparición de un espacio y de parte del patrimonio arquitectónico que se vinculaba con la memoria del pueblo.
Aunque el café se haya borrado de los mapas, el Euterpe y su esencia se han seguido manteniendo. La familia Cruz mantiene un restaurante en Sabadell nombrado La Cuina de l’Euterpe. Este espacio de restauración se abrió oficialmente en 1954 y se ha ido heredando entre los familiares que hace más de un siglo iniciaron el negocio del café-teatro en el número 1 de la Rambla. El Euterpe puede que no se mantenga en pie en Sabadell, pero los sabadellenses lo mantienen todavía en la ciudad.
