Andorra la Vella y Escaldes-Engordany han puesto punto final al derroche del Carnaval con el último acto de la festividad. El juicio y la quema del rey carnaval ha sido el colofón final de unos días llenos de juerga.
Antes del juicio final, la representación ha contado con la tradicional crítica en formato sátira de la actualidad política. La crepería de la rotonda, el precio de las viviendas, las torres, los influencers o la lengua catalana han sido algunos de los temas por los que se ha bromeado.
Su majestad el rey carnaval ha acabado siendo declarado culpable "de hacernos reír y llorar por los alquileres imposibles, porque los creperos continuarán abiertos y con colas en la rotonda y porque los influencers trabajan más que los políticos", han sentenciado durante el evento los organizadores del acto. Por este motivo el rey carnaval ha acabado siendo quemado en la hoguera.
El acto también ha contado con las actuaciones del esbart de Andorra la Vella y el esbart Santa Anna. Las dos entidades han bailado antes de la quema.