La policía ha detenido a un hombre de 25 años en Andorra la Vella tras un episodio violento a raíz de un control de alcoholemia que acabó con un coche patrulla dañado y daños por encima de los 3.000 euros. El conductor dio un resultado de 1,52 en la prueba de alcohol, según han informado fuentes policiales.
Los agentes decidieron pararlo al detectar que el vehículo intentaba evitar el control. En lugar de seguir las indicaciones, el hombre entró en un aparcamiento de la zona, dejó el coche y salió corriendo para intentar eludir la identificación. Aun así, la policía lo localizó poco después y le practicó la prueba de alcoholemia.
Insultos, resistencia y agresión durante la detención
El caso se agravó cuando, durante el proceso de detención, el conductor mostró una actitud agresiva: insultó y amenazó a los agentes, se resistió y provocó destrozos. Según el relato policial, llegó a romper a puntapiés una de las ventanas del vehículo policial, además de causar otros desperfectos en el coche patrulla y dañar también una mesa del despacho central.
En el incidente, el hombre acabó agrediendo a uno de los policías intervinientes y, además, se negó a someterse a la prueba de tóxicos.
Detenido por diversos delitos
Ante estos hechos, la policía lo arrestó como presunto autor de delitos contra la seguridad colectiva, así como contra el honor, la libertad, la integridad física y moral y el patrimonio.
El caso forma parte de un balance policial reciente en el que, según las mismas fuentes, se ha arrestado a cuatro personas en los últimos días por conducir bajo los efectos del alcohol.