La tradicional escudellada de Sant Antoni en La Massana vivirá este año una edición marcada por la controversia. La decisión de la Confraria d’Escudellaires de incorporar, por primera vez, una escudella vegana ha generado debate tanto entre algunos cocineros como entre usuarios de las redes sociales, que consideran que la iniciativa rompe con la esencia de uno de los platos más emblemáticos del invierno massanense.
A pesar de la polémica, la Cofradía defiende la decisión. Su presidente, Josep Maria Troguet, asegura que el objetivo es “adaptarnos a la situación actual” y facilitar que “muchas familias puedan venir juntas y disfrutar de la escudella, cada uno según sus necesidades”. Así, este viernes se ofrecerán tres versiones del plato: la tradicional escudella de Sant Antoni, una adaptada a personas con intolerancias alimentarias y la nueva propuesta vegana, elaborada exclusivamente con ingredientes vegetales.
En las redes, sin embargo, el debate está servido. Algunos usuarios aplauden la apertura y la voluntad de inclusión, mientras que otros critican que una escudella sin carne “no puede llamarse escudella” y alertan del riesgo de desvirtuar una tradición arraigada. También entre algunos cocineros hay voces que ven la novedad con recelo, a pesar de que la mayoría de los miembros de la Cofradía se han alineado con la decisión tomada.