El caso del traslado de la ‘Santa Baldana’ de Tortosa llega a los juzgados

El artista comparece como investigado por un presunto delito de ofensa a los sentimientos religiosos ante una denuncia de Abogados Cristianos

18 de febrero de 2026 a las 14:41h

El artista Josep Pinyol ha comparecido este miércoles por la mañana ante el juzgado de instrucción número dos de Tortosa, donde ha declarado como investigado a raíz de la denuncia presentada por el colectivo Abogados Cristianos contra su performance titulada Procesión en honor a la Santa Baldana. Esta acción artística está bajo sospecha por un posible delito de ofensa a los sentimientos religiosos, motivo por el cual el titular del juzgado abrió diligencias previas contra el organizador del acto.

Al llegar a los juzgados, Pinyol ha manifestado que "la 'Santa Baldana' nos acompaña con el mismo espíritu de paz y abundancia que vino, a pesar de que a algunos les asusta", mostrando confianza en el proceso judicial. Junto con él, han declarado también tres miembros del Colectivo Konvent, responsables de comisariar esta performance, todos ellos también investigados. La bailarina Sònia Gómez, quinta persona implicada en la causa, lo hará próximamente.

 

La performance según el artista

Pinyol —natural de Tivenys— se ha negado a responder a las cuestiones planteadas por la abogada designada por los denunciantes. En cambio, ha explicado detalladamente a la jueza que esta representación teatral es un simulacro de una procesión religiosa con el objetivo de exaltar las virtudes gastronómicas y vinícolas dentro del marco del Fòrum Cultura i Ruralitats organizado por el Ministerio de Cultura durante los primeros días de junio de 2024 en Tortosa.

El artista ha subrayado que nunca tuvo intención de ofender ningún sentimiento religioso, contrariamente a lo que sostienen los denunciantes. Ahora corresponde a la jueza decidir si lleva el caso a juicio o bien archiva los expedientes, opción que defienden los abogados de los investigados.

 

Amnistía Internacional reclama archivar la causa

En respuesta al procedimiento judicial abierto contra Pinyol y otros participantes en el espectáculo artístico, Amnistía Internacional ha publicado un comunicado donde expresa su apoyo firme a la libertad de expresión y exige el archivo inmediato del caso. La organización lamenta "otro caso amparado por el derecho de libertad de expresión tenga que afrontar una causa penal" y pide una "reforma urgente" de los artículos vigentes del Código Penal que penalizan expresiones artísticas o satíricas consideradas ofensas religiosas.

Además, Amnistía recuerda que este mismo Código Penal contempla multas para aquellas manifestaciones que produzcan "escarnio" contra dogmas o creencias religiosas cuando haya intención ofensiva. Según destacan desde la entidad internacional: "En pleno 2026, casos como este evidencian cómo todavía se pueden perseguir penalmente sátiras y representaciones artísticas en España." También mencionan las reiteradas sentencias del Tribunal Europeo de los Derechos Humanos que protegen estas formas de expresión a pesar de poder resultar ofensivas.

Este tipo de procesos generan un "preocupante efecto disuasorio o silenciador", ya que transmiten el mensaje de que creaciones artísticas o humorísticas podrían comportar consecuencias legales graves. El portavoz de Amnistía Internacional Cataluña, Eduard Martínez, ha afirmado: "La protección de conceptos abstractos o creencias religiosas no es motivo admisible para restringir la libertad de expresión" y ha reclamado suprimir definitivamente del Código Penal el delito de ofensa contra los sentimientos religiosos para evitar nuevos episodios similares al caso Pinyol-Santa Baldana.