El Ayuntamiento de Tortosa ha formalizado una serie de alegaciones con carácter ambiental con el fin de optimizar el proyecto que prevé la instalación de una planta de biometano en el término municipal, concretamente en el polígono 32 de Campredó. Esta iniciativa, impulsada por SPV Bio Salas SL, se ubicará en una parcela de 8,5 hectáreas situada justo al lado del polígono Catalunya Sud. Actualmente, el proyecto se encuentra en fase de información pública dentro del proceso para obtener la autorización ambiental.
Garantizar compatibilidad urbanística y protección medioambiental
El objetivo principal de las alegaciones presentadas por el consistorio tortosino —que se suman a las planteadas también por la Entidad Municipal Descentralizada (EMD) de Campredó— es asegurar la máxima seguridad, la compatibilidad con la normativa urbanística vigente y un adecuado respeto por el medio ambiente antes de que se conceda cualquier autorización definitiva.
El ayuntamiento no pone en duda la viabilidad ni la importancia de fomentar las energías renovables. No obstante, considera fundamental que el proyecto cumpla todas las garantías legales, urbanísticas y ambientales correspondientes. Esto resulta especialmente relevante teniendo presente que se trata de una instalación que manipulará sustancias potencialmente peligrosas y que deberá convivir con otras actividades empresariales próximas dentro de una zona industrial.
Apostando por un desarrollo sostenible con garantías
Mar Lleixà, alcaldesa de Tortosa, ha declarado: "Desde el Ayuntamiento tenemos muy claro que cualquier proyecto industrial debe cumplir todas las garantías de seguridad, ambientales y urbanísticas. Estamos a favor de las energías renovables, pero pedimos el máximo rigor y todas las garantías ambientales y de seguridad, antes de que la planta de biometano pueda ser autorizada".
Además, Lleixà ha recordado los planes del Govern catalán para impulsar en la comarca del Baix Ebre un total combinado de 509,7 megavatios de energía solar fotovoltaica y 1.261,9 megavatios eólicos, según establece el Plan Territorial Sectorial para la Implantación de las Energías Renovables en Cataluña (PLATER) con horizonte hasta el año 2050.
Más exigencias técnicas: plan especial urbanístico y estudios complementarios
Dentro de los principales puntos reclamados en estas alegaciones destaca que la autorización ambiental quede vinculada previamente a la aprobación definitiva del plan especial urbanístico destinado a regular esta implantación concreta. Este documento es considerado imprescindible para garantizar su compatibilidad con el planeamiento urbano existente.
Así mismo, se exige un estudio ampliado sobre el riesgo asociado a los accidentes graves potenciales así como el efecto dominó posible con otras industrias cercanas. También se reclaman medidas adicionales relacionadas con:
- La gestión adecuada de las aguas residuales.
- El control estricto de los posibles olores generados.
- La prevención ante vertidos accidentales de productos químicos.
- La evaluación y limitación de los niveles acústicos mediante un estudio específico sobre ruido.
Sistema estricto de vigilancia ambiental durante la actividad industrial
Además de los requisitos anteriores, el consistorio solicita establecer un programa riguroso dedicado a la vigilancia ambiental. Este incluiría controles periódicos detallados junto con mecanismos continuados destinados a verificar el cumplimiento estricto tanto de los condicionantes legales como de los compromisos ambientales durante todo el período operativo del complejo industrial.
Priorizar protección ciudadana e integridad territorial
El Ayuntamiento manifiesta así voluntad firme para que cualquier proyecto industrial implantado en el municipio disponga siempre "de todas las garantías necesarias en cuanto a seguridad", respeto hacia el medio ambiente y cumplimiento exhaustivo normativo. Todo ello priorizando especialmente "la protección tanto de los vecinos como del territorio" donde se instalará esta infraestructura energética innovadora.