La detención de un menor de 13 años por parte de la Policía Local de Manresa ha abierto una nueva polémica en la ciudad. La Escola Popular de Manresa y la Xarxa d’Estructures Populars Comunitàries han denunciado públicamente que la actuación policial fue “racista” y “desproporcionada”, y aseguran que la familia del joven ya ha presentado denuncia en los juzgados.
Según el comunicado difundido por los colectivos, los hechos ocurrieron este fin de semana y afectarían a un adolescente vinculado a la Escola Popular de Manresa y a la XEPC. Las entidades sostienen que, tal como se vería en diversos vídeos, los agentes habrían reducido al menor de manera violenta, agarrándolo por el cuello, inmovilizándolo en el suelo con la rodilla y esposándolo.
Los colectivos hablan de una actuación “fuera de lugar”
Las organizaciones denuncian que la intervención policial vulneró los derechos del menor y consideran que las prácticas utilizadas fueron “completamente fuera de lugar y desproporcionadas”. También afirman que el joven habría sido esposado tanto en el primer momento de la intervención como posteriormente en el hospital.
El comunicado califica la actuación de racista porque, según las entidades, muestra un trato discriminatorio hacia un joven racializado. “¿Os imagináis a la policía local tratando así a un adolescente blanco de 13 años?”, plantean.
Llamada a una movilización en la Baixada dels Drets
La Escola Popular y la XEPC enmarcan este caso en un contexto más amplio de denuncias por identificaciones y dispositivos policiales contra jóvenes racializados. Según los colectivos, en los últimos años se ha intensificado una vigilancia excesiva sobre este colectivo, acompañada de un discurso que consideran islamófobo y criminalizador.
Ante estos hechos, las entidades han convocado una concentración hoy a las 18.30 horas en la Baixada dels Drets, conjuntamente con el movimiento popular de la ciudad, para denunciar lo que consideran “agresiones racistas” de los últimos días en Manresa.
La familia ha denunciado los hechos
Los colectivos aseguran que la familia del menor ya ha llevado el caso a los juzgados y que se están valorando nuevas acciones para denunciar la actuación policial. En el comunicado, reclaman que se detengan las “agresiones racistas” y los discursos que, según denuncian, vinculan de manera interesada a los jóvenes de origen extranjero con la criminalidad.
La denuncia pública llega acompañada de una llamada a la movilización y sitúa de nuevo en el centro del debate el papel de los cuerpos policiales en las actuaciones con menores y personas racializadas.
El Ayuntamiento defiende la actuación policial y argumenta vandalismo por parte de unos jóvenes
Según informa 'Regió7', el Ayuntamiento de Manresa ha explicado que la pareja de agentes fue requerida por parte del propietario de una atracción de la feria después de que unos jóvenes "tiraran piedras" y provocaran molestias a los usuarios durante la tarde.
Las mismas fuentes indican que la Guàrdia Urbana identificó al joven y que el chico se puso muy nervioso y reaccionó dando golpes. Esta situación hizo que otros amigos del joven rodearan a la pareja de agentes para ayudarlo a escapar, momento en que los policías habrían acabado en el suelo junto con el chico, quedando los tres heridos. Según el consistorio, los policías tuvieron que ser atendidos por algunas contusiones, mientras que el joven sufrió un golpe en la boca, motivo por el cual se alertó a su familia y se le trasladó al hospital. Más tarde se envió un informe a la Fiscalía de Menores.
Fuentes del consistorio citadas por el mismo medio han defendido la actuación policial siguiendo "los protocolos previstos de proporcionalidad para evitar que el incidente fuera a más por parte de las personas implicadas".