La agresión a una menor de 14 años en Lleida ha abierto un debate dentro de la Paeria sobre la capacidad de los servicios públicos para detectar situaciones de riesgo antes de que estallen públicamente. El alcalde, Fèlix Larrosa, ha expresado su “indignación por los hechos” y ha reconocido que el Ayuntamiento podría haber intervenido antes si hubiera dispuesto de información sobre el entorno de las menores implicadas.
El caso se remonta al pasado mes de abril, cuando una niña fue agredida en la plaza de la Llotja por otros menores. Las imágenes, que se han hecho virales esta semana, muestran el ataque y han acelerado las diligencias de los Mossos d’Esquadra y de la Fiscalía, a pesar de que las presuntas autoras tienen menos de 14 años y, por lo tanto, no pueden ser imputadas penalmente.
Larrosa ha lamentado que el Ayuntamiento no tuviera conocimiento de los hechos en el momento en que se produjeron. "A nosotros no nos ha constado ninguna intervención ni desde el departamento de Políticas Sociales, de Acción e Innovación Social. No teníamos ninguna información, ni desde los cuerpos de seguridad municipales, la Guardia Urbana. Estoy un poco cansado de esta situación", ha afirmado el alcalde en una comparecencia ante los medios donde ha reclamado una coordinación policial “absoluta” para evitar que el consistorio se entere de casos graves a través de los medios de comunicación.
"Estas son niñas que van a una escuela de Lleida, que se conocen, y que en un momento determinado, una insulta a otra, y esto acaba así", ha relatado el paer en cap, que admite su "indignación" y que "habríamos tenido que intervenir antes".
Menores en situación vulnerable
El alcalde ha explicado que las niñas implicadas estudian en una escuela del barrio de Pardinyes y que, tras analizar su entorno, se han detectado disfunciones familiares que podrían requerir una actuación social.
Larrosa ha insistido en que el caso no se puede abordar solo como un episodio de violencia entre menores, sino como una señal de alerta sobre situaciones de vulnerabilidad que hay que detectar y tratar con antelación. “No puede ser que una madre diga que no sabe qué hacer con su hija”, ha dicho, en referencia a las declaraciones públicas de una de las madres de las presuntas agresoras.
Sin responsabilidad penal, pero con intervención social
Los Mossos d’Esquadra han identificado a las dos principales menores implicadas en la agresión, pero su edad impide que sean investigadas penalmente. La Fiscalía archivará las diligencias penales y trasladará un informe a la Generalitat para que valore posibles medidas de protección o intervención social.
El Ayuntamiento, por su parte, prepara un plan de acompañamiento a las familias afectadas. Larrosa ha defendido que los poderes públicos deben proteger especialmente a los menores y actuar cuando hay indicios de riesgo, aunque no pueda haber consecuencias penales.
La difusión del vídeo ha provocado una fuerte conmoción en Lleida y ha puesto el foco en la coordinación entre policía, servicios sociales, centros educativos y familias. El alcalde quiere saber por qué el caso no llegó antes a los canales municipales y ha pedido revisar los procedimientos para evitar que una situación similar vuelva a quedar fuera del radar institucional.
Larrosa ha calificado los hechos de injustificables y ha remarcado que el objetivo ahora es intervenir con las familias, acompañar a las menores y reforzar los mecanismos de detección precoz.