El caso por la muerte de Isak Andic, fundador de Mango, ha dado este martes un giro judicial de peso. La jueza de Martorell ha decretado prisión provisional eludible con una fianza de un millón de euros para Jonathan Andic, hijo del empresario, investigado por un presunto delito de homicidio a raíz de la muerte de su padre durante una excursión a Montserrat en diciembre de 2024.
La decisión llega después de que los Mossos d’Esquadra lo hayan detenido este martes por la mañana y lo hayan trasladado primero a la comisaría de Martorell y después a los juzgados, donde ha llegado esposado. Durante la declaración judicial, Jonathan Andic solo ha respondido a las preguntas de su abogado.
La medida dictada por la magistrada coincide con la petición que había hecho la Fiscalía. Además de la fianza de un millón de euros, el juzgado ha acordado otras medidas cautelares: comparecencias semanales, retirada del pasaporte y prohibición de salir de España.
La fianza se puede depositar este mismo martes por la tarde. Si se abona la cantidad fijada, Andic podrá evitar el ingreso en prisión mientras continúa la investigación judicial.
Del accidente de montaña a la investigación por homicidio
Isak Andic murió el 14 de diciembre de 2024 mientras hacía una excursión por el entorno de Montserrat con su hijo Jonathan, la única persona que lo acompañaba en ese momento. Inicialmente, el caso se trató como un accidente de montaña, pero la investigación cambió de rumbo meses después.
Los investigadores pusieron el foco en el hijo del fundador de Mango a raíz de diversas contradicciones en su relato y del análisis de indicios incorporados a la causa. Los Mossos también han analizado los teléfonos móviles vinculados a la investigación durante los últimos meses.
El secreto de sumario queda levantado
La jueza también ha levantado el secreto de sumario, un hecho que puede permitir conocer con más detalle qué elementos han llevado a los Mossos y a la Fiscalía a situar Jonathan Andic como investigado por homicidio.
La causa queda ahora en una nueva fase judicial, con el hijo del fundador de Mango sometido a medidas cautelares severas y con la obligación de comparecer periódicamente ante el juzgado si deposita la fianza. El caso, que durante meses había avanzado con discreción, entra ahora en una etapa clave para determinar qué ocurrió realmente aquel día en Montserrat.