El Ayuntamiento de Manresa ha cerrado un acuerdo para adquirir el convento de las Capuchinas, también conocido como convento de San Carlos Borromeo, por un importe de 1.460.000 euros. Según el consistorio, esta operación permite asegurar que un espacio de alto valor histórico, patrimonial y simbólico “quede en manos públicas y al servicio de la ciudad”.
La compraventa se ha pactado con la Federación de Clarisas Capuchinas de España, propietaria del inmueble. Tal como informa el Ayuntamiento, la formalización de la escritura ante notario se llevará a cabo como muy tarde el 31 de mayo de 2026. La última monja capuchina abandonó el convento en mayo de 2025, momento a partir del cual se inició el trabajo institucional para que el equipamiento pasara a ser de titularidad pública.
El consistorio recuerda que en el pleno municipal de julio de 2025 se aprobó una proposición conjunta de ERC, Junts, Fem Manresa, Impulsem y el Grupo Nacionalista, con el apoyo del PSC y la abstención de Vox, que instaba a pedir la cesión del convento a la ciudad, sin descartar su compra.
En un comunicado, el Ayuntamiento subraya que el acuerdo “culmina un proceso largo y complejo”, iniciado a raíz de la salida de la comunidad religiosa y de la necesidad de resolver una situación jurídica singular, derivada de la naturaleza canónica de la propiedad. Durante este período, el gobierno municipal defendió que el convento quedara en manos de la ciudad, ya fuera mediante una cesión o, si no era posible, a través de su adquisición con recursos públicos, con la voluntad de destinarlo a un proyecto que aporte valor al Centro Histórico.
El edificio, que data del año 1638, ocupa una parcela de 4.419 metros cuadrados y cuenta con una superficie construida de 3.166 metros cuadrados, distribuida en dos plantas. Además, conserva elementos arquitectónicos y patrimoniales de valor. Según el consistorio, “este conjunto de características lo configura como un espacio con un alto potencial para acoger futuros usos de interés general, que se concretarán en una fase posterior”.
El Ayuntamiento también destaca que la operación se ha realizado “con pleno respeto a todos los requisitos legales y administrativos, tanto en el ámbito civil como canónico”. En este sentido, se ha contado con los informes jurídicos preceptivos, incluido el de la secretaría municipal, que analiza de manera exhaustiva la titularidad del monasterio, el régimen jurídico de los bienes y el procedimiento de enajenación. Además, un informe de un abogado especialista en derecho canónico concluye que “la plena capacidad de disposición sobre el monasterio corresponde exclusivamente a la Federación, de conformidad con la normativa aplicable”.