¿Quién hay detrás de los grandes medios de comunicación? ¿Quién decide qué se publica y con qué intereses? Estas son algunas de las preguntas que pone sobre la mesa un informe de la Universidad Pompeu Fabra (UPF), que alerta de que el sistema mediático español sigue siendo poco transparente y altamente concentrado.
Alta concentración en pocos grupos
El estudio, enmarcado en el proyecto europeo Euromedia Ownership Monitor, analiza 24 de los principales medios del Estado:
- Televisiones Antena 3, La Sexta, Telecinco, Cuatro y TVE
- Radios: RNE, SER, Cope y Onda Cero
- Diarios tradicionales: El País, El Mundo, ABC, La Razón y La Vanguardia
- Diarios nativos digitales: El Español, El Confidencial, elDiario.es, el Huffington Post
- Plataformas digitales: EDATV (YouTube), Canal Red (YouTube), 3CatInfo (Instagram), OkDiario (X), Ac2ality (TikTok) y Newtral (X).
Las conclusiones apuntan a una concentración clara del poder en cinco grandes grupos: Planeta, Prisa, Media For Europe, RSC y Vocento.
Además, buena parte de estas estructuras empresariales cuentan con una presencia significativa de inversores extranjeros y actores del sector financiero, hecho que complica aún más la identificación de los responsables finales.
Influencia política indirecta
Según los investigadores, la relación entre medios y política no es explícita, pero sí persistente. Esta influencia se manifiesta a través de los perfiles de los directivos, los vínculos de los propietarios o la selección de voces en espacios de opinión.
También se pone el foco en la publicidad institucional, que puede convertirse en una herramienta de presión si no existe una regulación clara que garantice su neutralidad.
Estructuras opacas y poca información pública
Uno de los puntos más críticos del informe es la falta de transparencia. Muchos medios presentan estructuras societarias complejas, con varios niveles entre la empresa editora y los propietarios reales, lo que dificulta saber quién tiene el control efectivo.
Esta opacidad se ve reforzada por el hecho de que, en muchos casos, no se publican datos sobre accionistas, cuentas anuales ni ingresos provenientes de la publicidad institucional. Solo 7 de los 24 medios analizados informan sobre el tamaño de sus redacciones.
Diferencias entre modelos
El informe también detecta diferencias destacables. Los medios públicos y algunos privados muestran niveles más altos de transparencia, especialmente aquellos que publican sus cuentas o tienen modelos de propiedad más claros. Sin embargo, el panorama general sigue marcado por la falta de información accesible para la ciudadanía.
A pesar de los anuncios de reformas para adaptarse a la normativa europea, los investigadores concluyen que España aún no cumple plenamente los estándares en transparencia e independencia mediática.
El estudio pone así el foco en un reto clave: garantizar que la ciudadanía pueda saber quién hay detrás de los medios y asegurar un sistema informativo plural e independiente.
