Las familias de los viajeros implicados en el accidente de trenes en Adamuz han presentado 43 denuncias por desaparición, según el Instituto de Medicina Legal, lo que podría hacer aumentar el recuento de 40 víctimas mortales confirmadas hasta ahora. Además, hay 41 heridos hospitalizados, 37 adultos y cuatro menores.
Las tareas de excarcelación de cadáveres se alargan por las investigaciones de la Policía Judicial para determinar las causas del accidente. El Ministerio de Transportes ha apuntado que los primeros indicios señalan a “una ruptura o alteración del carril”, aunque “aún se ha de determinar si esta ruptura es causa o consecuencia del descarrilamiento”.
A lo largo del lunes ha llegado a la zona cero maquinaria pesada para mover los trenes, aunque fuentes de Emergencias y ADIF advierten que la recuperación de todos los cadáveres todavía se alargará.
La Junta de Extremadura ha solicitado a los investigadores que aceleren su trabajo para dar respuesta a las familias que esperan confirmación, mientras que la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios continúa en fase de recopilación de datos.
El Ministerio de Transportes ha recordado que “cualquier hipótesis sobre un posible error en las soldaduras u otros defectos de la vía exige un análisis de laboratorio”, y ha pedido no especular sobre este extremo.
De momento, el Gobierno español y el PP han aparcado la batalla política sobre las responsabilidades. Este lunes, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha anunciado tres días de luto oficial y ha prometido que se aclararán las causas del accidente.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que también se ha desplazado a Adamuz, ha afirmado que “ya habrá tiempo de encontrar responsables”, y el presidente de la Junta de Extremadura se ha felicitado de la cooperación entre ejecutivos. El martes está previsto que el rey Felipe VI visite la zona a mediodía.
