La UE ignora las protestas de los agricultores y aprueba definitivamente el acuerdo con Mercosur

El pacto sigue generando rechazo entre agricultores europeos, que temen la entrada de productos sudamericanos que no cumplan los estándares sanitarios y medioambientales

09 de enero de 2026 a las 13:36h

Los países de la Unión Europea han avalado finalmente el acuerdo comercial con los estados del Mercosur, culminando un proceso de negociación que se ha alargado durante 26 años. El visto bueno se ha producido este viernes en Bruselas, después de una reunión clave de los embajadores de los 27 estados miembros, donde el cambio de posición de Italia ha sido determinante para decantar la balanza a favor del ‘sí’

El acuerdo ha sido aprobado por mayoría cualificada —es decir, con el apoyo de al menos 15 países que representan el 65% de la población de la UE— gracias a la alianza de estados como España, Alemania y, finalmente, Italia. En cambio, Francia y Polonia se han opuesto, junto con Hungría, Irlanda y Austria.

Con esta decisión, los estados miembros autorizan a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a viajar próximamente a Paraguay para formalizar la firma definitiva del pacto.

 

Un acuerdo en un contexto geopolítico tenso

La reunión de este viernes se ha producido en un momento de gran tensión internacional, marcado por la intervención de los Estados Unidos en Venezuela y las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre Groenlandia. Este escenario ha reforzado dentro de la UE los discursos favorables a diversificar alianzas económicas y reducir dependencias comerciales externas.

De hecho, el desbloqueo llega solo tres semanas después de la última cumbre europea de diciembre, donde no se consiguió el consenso necesario. En aquel momento, Italia había pedido más tiempo para analizar el impacto del pacto, una posición que ha acabado girando en los últimos días.

 

El papel clave de Italia

Roma se ha convertido en el actor decisivo. Un voto contrario habría hecho descarrilar definitivamente el acuerdo, pero el gobierno italiano ha optado por sumarse después de que su ministro de Agricultura, Francesco Lollobrigida, admitiera que el pacto supone “una oportunidad” para el sector exportador agroalimentario. También el ministro de Exteriores, Antonio Tajani, ha remarcado que Italia siempre había defendido la conclusión del acuerdo.

Este giro se ha visto favorecido por la oferta de la Comisión Europea de un acceso anticipado a hasta 45.000 millones de euros en fondos agrícolas del próximo presupuesto comunitario, pensado para dar estabilidad al sector y suavizar las reticencias de los estados más críticos.

 

Rechazo del campo y garantías europeas

A pesar de la aprobación política, el pacto sigue generando rechazo entre agricultores europeos, que temen la entrada de productos sudamericanos que no cumplan los estándares sanitarios y medioambientales de la UE. Las protestas ya se hicieron visibles en diciembre en las calles de Bruselas y estos días están bloqueando carreteras y accesos a las principales infraestructuras comerciales del continente, como el Puerto de Tarragona

Desde la Comisión Europea, sin embargo, insisten en que el texto incluye salvaguardias “sólidas” y que el acuerdo será beneficioso para ambas partes.

 

El alcance del pacto

El acuerdo prevé la eliminación progresiva de aranceles sobre el 91% de las exportaciones europeas al Mercosur y el 92% de las exportaciones del Mercosur hacia la UE. Beneficiará especialmente a sectores europeos como la automoción, la maquinaria, el farmacéutico o el textil, mientras que facilitará la entrada al mercado europeo de productos como la carne, el azúcar, el arroz o la soja.

En conjunto, el pacto conectará dos mercados de más de 700 millones de personas y, según la Comisión, permitirá a las empresas europeas ahorrar hasta 4.000 millones de euros anuales en aranceles.