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Som Habitatge propone redefinir el concepto de gran tenedor y establecer que se necesiten al menos 100 inmuebles para recibir esta consideración. Es una de las quince medidas que la unión de propietarios ha presentado este jueves para afrontar la crisis de acceso a la vivienda. Entre las propuestas también se encuentra suprimir la actual limitación de los precios del alquiler, liberar suelo para construir y dotar al sector de un marco normativo «estable y previsible».
La directora general de la asociación, Anna Puigdevall, ha considerado «urgente» impulsar un «pacto transversal» que implique a partidos políticos, propietarios y inquilinos para encontrar soluciones a la crisis actual y conseguir que la vivienda deje de ser una «herramienta política». La entidad hará llegar el documento de propuestas a los partidos.
Puigdevall ha defendido que la función «social» de la vivienda corresponde a las administraciones y ha advertido de las consecuencias de «cargarla sobre las espaldas de los propietarios». Según ha explicado, las medidas actuales han provocado que algunos pisos se retiren del mercado y que haya propietarios que prefieran mantenerlos vacíos antes que ponerlos en alquiler por la inseguridad jurídica.
«Tenemos decretos que lo que están generando es una inseguridad jurídica muy importante», ha afirmado. La directora general también ha criticado la complejidad de interpretar las leyes, especialmente por la diversidad territorial y normativa, y ha reclamado eliminar el «batiburrillo de normas» y sustituirlo por una ley que recoja de manera equilibrada los derechos y los deberes de propietarios e inquilinos, sin «espantar» a inversores y propietarios.
En este contexto, Puigdevall ha asegurado que, tras los decretos Maricarmen, se ha reducido la firma de contratos de alquiler hasta después de las elecciones españolas.
Un marco normativo estable y más oferta de vivienda
Entre las quince medidas presentadas, Som Habitatge defiende establecer un marco normativo que vaya más allá de una legislatura y permita recuperar la «confianza» de los propietarios para poner los pisos en el mercado. La entidad también apuesta por agilizar la liberación de suelo para construir, facilitar la financiación de proyectos de vivienda asequible y desplegar el alquiler concertado, que consiste en ofrecer viviendas a precios asequibles mediante incentivos.
El documento también incluye incentivos para la rehabilitación y para movilizar el parque de viviendas vacías, así como medidas fiscales y ayudas para facilitar el acceso a una vivienda. En este sentido, la asociación propone establecer una desgravación en el IRPF del alquiler de la vivienda habitual, eliminar el impuesto de transmisiones patrimoniales (ITP) para la compra de la primera vivienda habitual y ofrecer avales y ayudas a los jóvenes.
Además, reclama promover más vivienda protegida, tanto de alquiler como de compra, y suprimir la actual limitación de los precios del alquiler.
Recuperar el piso en 48 horas en caso de impago
Otra de las propuestas destacadas es que los propietarios puedan recuperar una vivienda en un máximo de 48 horas en caso de impago del alquiler. Como alternativa o complemento, Som Habitatge plantea crear un mecanismo público de garantía o un seguro de cobro que proteja a los propietarios ante los impagos.
En cuanto a la figura del gran tenedor, Puigdevall ha argumentado que muchas leyes atribuyen a estos propietarios obligaciones relacionadas con situaciones de vulnerabilidad, además de posibles sanciones. Por ello, considera que el umbral actual debería elevarse hasta un mínimo de 100 inmuebles.
«Un propietario con 5, 10 o 15 inmuebles no tiene capacidad para influir en el precio del mercado», sostiene la asociación en el documento de propuestas.
Defensa de la diversidad de opciones en el mercado
Som Habitatge también ha cuestionado los discursos que apuestan por eliminar los pisos temporales o turísticos. Puigdevall considera que hay que buscar soluciones adaptadas a las necesidades de los diferentes perfiles de ciudadanos y ha reivindicado que la respuesta a la crisis pasa por «sumar» opciones.
La asociación advierte que la falta de oferta no se resolverá mientras se mantenga un clima de «confrontación» entre los actores del sector. Por ello, insiste en la necesidad de un «pacto transversal» que permita consensuar medidas a largo plazo y encontrar un equilibrio entre los intereses de los propietarios y las necesidades de los inquilinos.