Pimec alerta que una parte importante de las subidas salariales de los últimos años no ha acabado mejorando el bolsillo de los trabajadores, sino incrementando la recaudación fiscal. Según un informe presentado este jueves por la patronal, la falta de actualización de los tramos y las reducciones del IRPF con la inflación hace que aproximadamente la mitad de los incrementos de sueldo acaben yendo a parar a impuestos y cotizaciones.
El estudio señala que un salario medio de 30.000 euros que se hubiera actualizado de acuerdo con el IPC entre 2020 y 2025 habría perdido, en realidad, un 3% de capacidad adquisitiva por el aumento de la carga fiscal dentro del IRPF. Por ello, Pimec reclama adaptar automáticamente los tramos y las reducciones del impuesto a la evolución de los precios para evitar lo que considera encarecimientos “encubiertos”.
Según la patronal, de cada 100 euros que una empresa destina a subir salarios, el trabajador recibe netos entre 48 y 56, dependiendo del nivel de renta, mientras que entre 44 y 52 euros acaban en las arcas públicas por el IRPF y las cotizaciones. Esto implica que, para incrementar en 100 euros netos el sueldo de un empleado, la empresa debe asumir un coste de entre 180 y 210 euros.
Las rentas bajas, las más afectadas
Pimec calcula que, si los salarios se han revalorizado según el IPC entre 2020 y 2025, los trabajadores pagan ahora entre 1,3 y 3,2 puntos porcentuales más de tipo efectivo de IRPF. La patronal atribuye este incremento a la congelación de los beneficios fiscales, que no se actualizan desde el 2015, y a la progresividad de los tramos del impuesto.
El impacto es especialmente intenso en las rentas más bajas. En el caso de un trabajador con un sueldo de unos 18.000 euros, el tipo efectivo del IRPF se duplica: pasa del 2,2% en 2020 al 5,8% en 2025. Para un salario de 25.000 euros, sube del 11,9% al 14,1%; para uno de 35.000 euros, del 15,9% al 18,1%; y para un trabajador de 50.000 euros con dos hijos, del 18,5% al 21,5%.
En una renta media actualizada con la inflación, esto supone pasar de pagar 5.559 euros anuales de IRPF a 6.331 euros, es decir, 772 euros más sin que haya habido cambios legislativos en los tramos del impuesto.
Pimec reclama una actualización automática
El presidente de Pimec, Antoni Cañete, ha calificado de “injusto” que las empresas hagan un esfuerzo por subir salarios y compensar el encarecimiento de la vida, pero que buena parte de este incremento acabe absorbida por Hacienda. Según Cañete, no se trata de un debate sobre bajar o subir impuestos, sino sobre el efecto real de una legislación que ha definido como “extractiva”.
La presidenta de la comisión de Economía y Fiscalidad de Pimec, Sílvia Gabarró, ha defendido que la falta de actualización de los tramos y las reducciones perjudica tanto a los trabajadores como a las empresas, porque encarece los incrementos salariales y reduce su efectividad.
“No estamos pidiendo que rebajen impuestos, lo que estamos pidiendo es que no nos los suban”, ha remarcado Gabarró. La propuesta de la patronal es aprobar una ley que actualice automáticamente los tramos y las reducciones del IRPF según el IPC, para garantizar que los contribuyentes mantengan el mismo tipo efectivo cuando el salario solo sube para compensar la inflación.
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