Las formaciones políticas Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Bildu y el Bloque Nacionalista Galego (BNG) han hecho pública una declaración conjunta en la que exigen la implementación de "salarios mínimos propios y adaptados" a las condiciones socioeconómicas específicas de sus respectivos territorios: Cataluña, País Vasco y Galicia.
Esta iniciativa parte de la crítica al actual sistema de establecimiento del salario mínimo interprofesional estatal, que según estas fuerzas "no tiene en cuenta las diferencias económicas y sociales entre comunidades autónomas". En este sentido, denuncian que el salario homogéneo vigente "tiene consecuencias negativas para miles de trabajadores", ya que supone, "de facto, una equiparación a la baja de las condiciones laborales".
La declaración recoge también las reivindicaciones de una pluralidad de sindicatos como ELA, LAB, CIG, la Intersindical Catalana, la Intersindical Valenciana, la IAC y el STEI, que desde hace tiempo reclaman un marco normativo que permita establecer salarios mínimos diferenciados según el territorio. Las tres formaciones consideran que ha llegado el momento de abrir “las vías políticas y legislativas” para que esta demanda se pueda materializar.
Análisis del modelo actual y propuesta alternativa
El actual salario mínimo interprofesional se aplica de manera uniforme en todo el Estado español. Según explican ERC, Bildu y el BNG, este enfoque ignora las disparidades socioeconómicas y laborales presentes en cada comunidad autónoma, hecho que provoca situaciones de insuficiencia salarial en determinadas zonas.
Asimismo, los partidos se comprometen a iniciar conversaciones políticas para impulsar un cambio estructural en este modelo con el objetivo de introducir salarios mínimos territoriales. Este nuevo sistema garantizaría siempre una retribución superior al salario mínimo estatal vigente y estaría ajustado a la realidad socioeconómica específica de cada país.
Además de este compromiso político, ERC, Bildu y el BNG manifiestan explícitamente su apoyo a las movilizaciones convocadas por los sindicatos implicados en esta reivindicación. En particular, apoyan la huelga general prevista para el martes 17 de marzo convocada por la mayoría sindical vasca como medida de presión para avanzar hacia el reconocimiento de los salarios mínimos territoriales.
