El Govern prepara un plan integral para proteger el litoral ante los efectos del cambio climático y poner orden en cómo se gestionará la costa catalana en las próximas décadas. El documento, bautizado como Plan de Protección y Ordenación del Litoral (PPOL), quiere consensuar qué modelo de costa tendrá Cataluña hasta el 2100 e implicará a 91 municipios: 70 de costeros y 21 de interior vinculados a cuencas, ríos y espacios con influencia directa sobre el litoral.
La hoja de ruta combinará criterios de medio ambiente, urbanismo y turismo y debe servir para definir desde limitaciones de usos del suelo, en función del riesgo de inundación, hasta qué actuaciones se pueden autorizar en espacios sensibles, como caminos de ronda. Territorio alerta de que el reto es mayúsculo: antes de 2060, un 70% del litoral podría ser muy vulnerable al riesgo de inundaciones, y la evolución de las playas ya apunta una tendencia preocupante, con dos de cada tres que han perdido arena en los últimos 70 años.
Calendario: participación ahora y aprobación definitiva en 2028
El Departament de Territori preveu que el PPOL s’aprovi definitivament el primer semestre del 2028. Aquest dilluns, el procés fa un pas endavant amb l’obertura d’una nova fase de participació ciutadana, pensada per incorporar aportacions i apropar el document a la realitat de cada tram de costa.
En el ámbito jurídico, el plan tendrá la naturaleza propia de los planes directores urbanísticos (PDU), hecho que le dará capacidad para orientar y ordenar usos, criterios y áreas de protección.
Una costa de 692 kilómetros y una franja de influencia tierra y mar
El PPOL quiere abarcar toda la costa catalana: 692 kilómetros si se cuentan los puertos en línea recta. La radiografía del litoral muestra un mosaico de realidades: 56% acantilados o costa baja, 22% playas urbanas, 17% playas naturales y 5% puertos u obras marítimas.
La zona de influencia del plan se extenderá un kilómetro tierra adentro (un poco más en ríos y lagunas) y 22 kilómetros mar adentro, de manera que combinará ordenación terrestre y también criterios sobre el espacio marítimo.
Regresión de playas: un 21% pierde entre 20 cm y 1 metro al año
En una fase previa de trabajo de campo, el Gobierno ha analizado 564 playas o tramos entre 1956 y 2019. Los resultados apuntan que un 21% presentan una tasa de regresión de entre 20 centímetros y un metro anual, y un 3% (17 playas) han perdido más de un metro cada año. Territorio pone un ejemplo claro: en L'Estartit, el mar se ha elevado entre 10 y 11 centímetros desde 1990.
El litoral catalán representa aproximadamente un 7% del territorio, pero concentra más del 42% de la población. En verano, esta presión aún crece: la población puede llegar a 7 millones de personas.
Además, el litoral es el gran motor turístico del país: concentra cerca del 75% de la oferta turística y aporta hasta el 14,5% del PIB catalán. En paralelo, la llamada economía azul (turismo, pesca, transporte marítimo y actividades náuticas) generó un VAB de casi 5.000 millones en 2021 y da empleo a más de 103.000 personas, según datos del Govern.
Dos grandes objetivos: habitabilidad y gobernanza
El PPOL identifica dos grandes problemas a resolver. El primero es la pérdida de habitabilidad del litoral: espacios cada vez menos aptos para vivir por la erosión o las inundaciones recurrentes, con casos especialmente sensibles como el delta del Ebro.
El segundo es el “desmadre” competencial: el Estado asume las obras de interés general, la Generalitat regula usos y gestión, y los ayuntamientos planifican a escala local. El Gobierno defiende que el PPOL quiere establecer cómo se articula una gobernanza compartida para hacer un “buen uso” del litoral, sin modificar el reparto actual de competencias.
Dos escenarios climáticos y riesgo de inundaciones de miles de hectáreas
Territori admite un alto grado de incertidumbre climática y trabaja con dos escenarios para 2050 y 2100: uno de “continuista”, si se aplican políticas de sostenibilidad, y uno de “pesimista”, si los impactos del cambio climático se duplican.
En el escenario continuista, hacia mediados de siglo se podrían inundar 7.000 hectáreas del litoral —sobre todo en el delta del Ebro, el Llobregat y la Plana del Empordà— y el retroceso medio de la costa sería de unos 13 metros. En el peor escenario, en 2100 se podrían haber inundado casi 21.000 hectáreas, una superficie aproximadamente dos veces Barcelona, afectando también a municipios con costa de cota alta.
Qué podrá hacer el plan: limitaciones, protección y nuevas clasificaciones
El PPOL podrá incluir medidas como actualizar el catálogo de clasificación de playas, definir áreas de protección especial y establecer casos en que no se puedan otorgar autorizaciones o concesiones cuando haya riesgo de inundaciones. El Gobierno quiere que el plan se convierta en la herramienta que marque criterios comunes para proteger el litoral y, al mismo tiempo, hacer compatible la preservación ambiental con la actividad económica y el uso social de uno de los espacios más presionados del país.