La investigación sobre la muerte de Isak Andic, fundador de Mango, ha dejado de moverse en el terreno del accidente de montaña. El escrito de la jueza de Martorell, que ha ordenado prisión provisional eludible bajo fianza de un millón de euros para Jonathan Andic, dibuja un escenario mucho más grave: considera que hay indicios que podrían implicar al hijo en la muerte de su padre y da prácticamente por descartada una caída fortuita.
La magistrada basa la decisión en diversos elementos acumulados durante la investigación: la mala relación entre padre e hijo, un posible móvil económico, las visitas previas de Jonathan Andic a Montserrat, las contradicciones en sus versiones y las conclusiones de la autopsia sobre las lesiones del cuerpo.
El posible cambio de testamento
Uno de los puntos centrales del escrito judicial es la situación patrimonial de Isak Andic. Según la jueza, a mediados de 2024 Jonathan Andic habría sabido que el fundador de Mango tenía intención de modificar el testamento y crear una fundación de carácter social para ayudar a personas necesitadas.
A partir de aquel momento, la magistrada observa un cambio en la actitud del hijo, que habría buscado una reconciliación con el padre. El escrito apunta que Jonathan Andic le propuso hacer una excursión a Montserrat para hablar “los dos solos”, una salida que Isak Andic habría aceptado en un intento de rehacer la relación.
La jueza también remarca lo que define como “la obsesión por el dinero” del investigado. Según el escrito, Jonathan Andic habría llegado a pedir al padre una herencia en vida, una petición que Isak Andic habría aceptado para poder mantener la relación con el hijo.
Una relación deteriorada desde 2015
El origen del distanciamiento entre padre e hijo se situaría, según la investigación, el año 2015. En aquel momento, Isak Andic dejó la empresa y dio más responsabilidad a Jonathan, pero posteriormente decidió volver, hecho que habría generado tensiones familiares y empresariales.
El análisis de las conversaciones de WhatsApp entre ambos cuestiona la versión del investigado, que había defendido que mantenía una buena relación con el padre. La jueza, en cambio, considera acreditado que existía una relación difícil y marcada por conflictos vinculados al dinero y al papel de cada uno dentro del entorno familiar y empresarial.
Tres visitas previas a Montserrat
Otro elemento que la magistrada considera relevante son los movimientos de Jonathan Andic antes del día de la excursión. El escrito da por probado que fue tres veces alrededor de Montserrat los días previos a los hechos.
Estas visitas quedarían acreditadas, según la resolución, por registros de la zona de bajas emisiones de entrada y salida de Barcelona y por los sistemas de vigilancia del tráfico en Collbató los días 7, 8 y 10 de diciembre. Para la jueza, este hecho refuerza la hipótesis de una posible planificación y estudio previo del lugar.
Contradicciones en el relato
La resolución también pone el foco en las diferentes versiones que Jonathan Andic habría dado a los Mossos, al juzgado y a los servicios de emergencia. La magistrada detecta contradicciones sobre dónde estaba él en el momento de la caída y sobre el uso del teléfono móvil de Isak Andic.
En un primer momento, el investigado habría afirmado que el padre cayó mientras hacía fotografías. Posteriormente, habría situado el uso del móvil solo al inicio de la ruta. La autopsia dio más fuerza a esta segunda versión, ya que el cuerpo del fundador de Mango apareció con el teléfono en el bolsillo.
También hay diferencias entre las llamadas a los servicios de emergencia y las declaraciones posteriores. Primero explicó que le parecía que el padre había caído por un barranco. En otra conversación con una enfermera del SEM, dijo que él iba más avanzado, que oyó ruido de piedras y que, al girarse, vio al padre gritar y caer. La jueza considera que estos relatos no encajan plenamente con lo que después declaró ante los Mossos.
El móvil desaparecido
El escrito judicial también destaca la desaparición “en extrañas circunstancias” de un teléfono móvil de Jonathan Andic. Según la resolución, el 25 de marzo de 2025 cambió de terminal y borró el contenido del anterior.
El investigado habría explicado a su secretaria que el teléfono viejo le había sido robado en Quito, en Ecuador, durante un viaje relámpago. La jueza subraya que las fechas de esta desaparición coinciden con la publicación de informaciones periodísticas sobre la reapertura del expediente judicial.
La autopsia aleja la tesis accidental
La magistrada también da peso a las pruebas practicadas por los Mossos en el lugar de los hechos y a las conclusiones forenses. Según el escrito, ni la profundidad de la huella localizada en la zona de la caída ni las lesiones del cuerpo serían compatibles con un resbalón o un tropiezo accidental.
Por eso, la jueza considera prácticamente descartado que la muerte de Isak Andic fuera fruto de una caída fortuita. La resolución habla de un conjunto de indicios que incluyen posible móvil económico, planificación previa, contradicciones, manipulación emocional y expresiones atribuidas a Jonathan Andic relacionadas con odio, rencor e ideas de muerte vinculadas a su padre.
Con este escenario, el juzgado ha impuesto a Jonathan Andic una fianza de un millón de euros que ha pagado para evitar el ingreso en prisión, comparecencias semanales, retirada del pasaporte y prohibición de salir de España. El secreto de sumario ya ha quedado levantado y la causa entra ahora en una fase clave para determinar qué pasó realmente en Montserrat en diciembre de 2024.