Cataluña ha registrado 75 casos de sarampión durante 2025, según datos provisionales del Departamento de Salud, una cifra que supone un incremento del 120% respecto a 2024, cuando se detectaron 34. La mayoría de personas afectadas no estaban vacunadas o lo estaban de manera incompleta, un hecho que preocupa a las autoridades sanitarias.
Del total de casos, el 20% (15 personas) corresponden a menores de 5 años, mientras que el 58% se han detectado en personas de entre 16 y 45 años. En cuanto a la distribución por sexo, el 66% de los casos son hombres y el 34%, mujeres.
A pesar del aumento de contagios, las coberturas vacunales continúan siendo elevadas. En Cataluña, la primera dosis de la vacuna triple vírica (sarampión, paperas y rubéola) alcanza el 96,65%, mientras que la segunda dosis se sitúa en el 94,63%, según datos del Ministerio de Sanidad correspondientes a 2024. En el Estado español, estas cifras son del 97,29% en la primera dosis y del 93,67% en la segunda. En 2017, en Cataluña, la cobertura era inferior: 94,84% con la primera dosis y 90,49% con la segunda.
En este contexto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha retirado a España el estatus de país libre de sarampión, al considerar que se ha restablecido la transmisión endémica de la enfermedad. Esta decisión se enmarca en un aumento de casos a nivel internacional y en el descenso de las tasas de vacunación en algunos países.
Según informa Canal Salut, el sarampión es una enfermedad vírica muy contagiosa, que se manifiesta con una erupción rojiza en la piel y se incuba en las células de la faringe y en los conductos respiratorios. Tiene una duración media de entre siete y diez días, pero puede ser especialmente grave en niños muy pequeños y en adultos, con posibles complicaciones como otitis, neumonía o encefalitis.
Ante esta situación, la principal recomendación de Salud Pública es la vacunación, siguiendo las indicaciones y las edades establecidas en el calendario oficial, para garantizar una protección óptima tanto individual como colectiva. También se hace un llamamiento a los profesionales sanitarios para que identifiquen a las personas parcial o incorrectamente inmunizadas y les recomienden completar la pauta vacunal.
Además, Salud Pública pone el acento en abordar las barreras y desigualdades sociales que pueden dificultar tanto el diagnóstico como el acceso a la vacunación, así como en mantener una vigilancia epidemiológica activa que permita la detección precoz, el diagnóstico y el control de casos y brotes.
