Dice un dicho que los tiempos avanzan que es una barbaridad y en la era digital todo se acelera. Hoy en día las redes sociales y la inteligencia artificial hacen que cuando aprendemos algo nuevo, ya está obsoleto al día siguiente.
Esto pasa en todos los ámbitos y la Administración Pública no es una excepción. La era digital está cambiando sus dinámicas y, si se utilizan bien las herramientas, podemos disponer de una gestión pública más transparente, más equitativa y más ética. Creemos que es posible que sea así.
Estamos seguros de que el Paer en Cap y el equipo de gobierno de PSC y de Junts, que le dan apoyo incondicional, lo tienen muy claro y bien seguro que apuestan por esta línea, buscando la transparencia, la equidad y la ética. Sin embargo, en alguna de sus decisiones han confundido la definición del término digitado: en lugar de la acepción correcta de “dígito” han utilizado la no correcta de “dedo”.
En el último pleno, del pasado jueves, aprobaron un cambio en las condiciones del puesto de trabajo de Dirección del Museo, puesto que pasará a cubrirse por libre designación o, lo que es lo mismo, a dedo.
El Paer en Cap hizo una aferrada defensa de esta decisión, casi como si le fuera la vida, ignorando la indicación de posible irregularidad que hicimos saber desde nuestro grupo municipal. Incluso, llegó a decir que él está al frente de la Paeria y es libre de decidir lo que quiera. Bien, vamos bien, volvemos a épocas que ya creíamos superadas.
El puesto de trabajo de Dirección de Museo tenía una forma de cobertura por medio de concurso de méritos, donde un tribunal decide con criterios objetivos cuál de los candidatos ha demostrado tener más méritos y merece acceder al puesto de trabajo. Ahora será por libre designación, donde el Paer en Cap y su equipo escogerán cuál es el candidato que más les agrada, de acuerdo con los criterios subjetivos que crean más adecuados de acuerdo con la línea política de su Gobierno. Una forma nada transparente, nada equitativa y nada ética.
Nos preguntamos por qué el Paer en Cap actúa así y nos preguntamos si ya tiene en mente la persona que quiere que ocupe la Dirección del Museo y quiere asegurarse de que no le falle la elección, si al convocarse el puesto de trabajo por concurso participa alguna persona con más méritos objetivos. De esto se llama amiguismo o clientelismo, con toques dictatoriales. Quizás no es así, pero su forma de actuar lo hace pensar. Dice otro dicho que la mujer del César, además de ser honrada, debe parecerlo.
La actitud del PSC, y el seguidismo de Junts, abre la puerta a los amigos y la cierra a personas que pueden tener capacidades más idóneas para dirigir un museo.
Los dígitos nos ayudarán a tener un futuro más igualitario, los dedos nos devuelven a un pasado nefasto.
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