Existen todavía voces que defienden un modelo turístico del país basado solo en la idea de crecimiento. Crecimiento en número de turistas que nos visitan y de su teórico impacto económico. Voces y opiniones que no tienen en cuenta, no ven o no quieren ver las externalidades que este crecimiento puede comportar y su impacto.
Que en pleno año 2026, desde la cámara de comercio de Tarragona se defienda un modelo turístico y propuestas que no tienen en cuenta el impacto que la llegada de 155.000 cruceristas tiene sobre las personas residentes, sobre los servicios públicos, sobre las personas trabajadoras, sobre el territorio y sobre el medio ambiente, resulta una mirada totalmente sesgada, anclada en el pasado, y un menosprecio al resto de actores implicados
Ante una ciudad como Tarragona, Patrimonio Mundial de la Humanidad, con un conjunto arqueológico único y con una restauración que ofrece nuestra dieta mediterránea, preguntarse “qué harán estos turistas cuando lleguen a la ciudad de Tarragona un domingo si las tiendas y los centros comerciales están cerrados”, es menospreciar toda la riqueza cultural de nuestra ciudad e incluso de toda la provincia.
A la vez, exigir la apertura de todos los domingos del año sin analizar, entre otros, los impactos que esta medida tiene sobre las personas trabajadoras a nivel de empleo, de calidad y condiciones de este empleo, es menospreciar también a todas y todos los profesionales que trabajan en los sectores implicados. Exigencia, valga decir también, totalmente opuesta a lo que la sociedad actualmente demanda que es una nueva organización del trabajo con horarios, jornadas laborales que nos permitan vivir y tener unos trabajos con condiciones dignas que garanticen el derecho al descanso y a la conciliación de la vida personal y laboral.
Para CCOO, la regulación y la racionalización de los horarios comerciales es clave. La liberalización de los mismos no concilia intereses de todas las partes, deja de lado a las personas trabajadoras, a las vecinas, a los comercios unipersonales, al comercio de proximidad y también a la sostenibilidad medioambiental.
No se piensa ni en las personas trabajadoras que son las que estarían los domingos y festivos en las tiendas, ni en su entorno familiar ni entorno social, que mayoritariamente si trabajan, descansan el domingo y también si van a la escuela es uno de los días de descanso. Porque no solo se trata de descansar, eso se puede hacer cualquier día, evidentemente, se trata de conciliar y eso solo se puede hacer si se coincide con las personas que te rodean
CCOO lo tenemos claro. El turismo en la ciudad de Tarragona es central en la economía local y de la provincia a través de servicios como son la hostelería, la restauración, y el comercio, pero la riqueza que genera ha de tener también un retorno social y, por lo tanto, ha de llegar a los bolsillos y al bienestar de la clase trabajadora que es quien la hace posible.
Trabajar conjuntamente con todos los agentes implicados para construir un sector sostenible socialmente, ecológicamente, laboralmente y económicamente es el camino. Solo con una visión integral del sector podremos conseguir un sector turístico de calidad y sostenible, respetuoso con el medio ambiente, generador de trabajos dignos y responsable con las personas que viven en la ciudad.
