En Lleida hace tiempo que algunos confunden gobernar con imponer, y dialogar con callar y esperar que el conflicto se agote solo. Cuando esto pasa, hay que tener memoria. Y explicarla.
30 de julio de 2024: el PP advirtió de lo que hoy ya nadie puede negar. Ante la antigua escuela de Balàfia, anunciábamos que ya superábamos las 2.000 firmas contra la degradación de los barrios y nos posicionábamos claramente contra tres proyectos concretos: la antigua escuela de Balàfia, el convento de las Josefinas y el albergue de temporeros en el hotel de la estación. No por el fondo social, sino por la forma: decisiones tomadas sin consultar a los vecinos, sin información previa y sin ningún proceso de participación real. Aquel día denunciamos los tics autoritarios del alcalde y exigimos justamente lo que hoy todo el mundo reclama: diálogo y consenso con los grupos, el vecindario y el tejido asociativo. Y anunciamos carpas informativas en todos los barrios. Y las hacemos.
21 de octubre de 2024: celebramos un acto con vecinos de Instituts–Escorxador para rechazar la conversión de las Josefinas en un espacio para el sinhogarismo. El mismo día, otro acto con vecinos de Balàfia para rechazar el albergue. Al día siguiente, el PP presentamos una moción en el Pleno “contra el modelo de inclusión” de la Paeria. Y hay que recordarlo bien, porque algunos hoy fingen amnesia: proponíamos crear una mesa de trabajo con todo el tejido asociativo para consensuar un modelo de inclusión social (PSC, Junts y Comú lo tumbaron) y exigíamos procesos reales de participación ciudadana. PSC, ERC, Junts y Comú lo tumbaron. Todos. Sin excepción.
Hoy se quejan de que no les gusta el modelo de inclusión impuesto, unilateral. Pues que toda Lleida lo sepa: hace quince meses votaron conjuntamente en contra de construir este consenso. Votaron en contra de escuchar a la gente. Su modelo no es la participación; es la imposición. Y cuando la imposición fracasa, buscan culpables. El PP propusimos y nos votaron en contra porque odian todo lo que viene del PP. Somos los segundos más votados en Lleida y vamos camino de ser los primeros.
2025: los hechos se han ido acumulando con una regularidad casi insultante. Nuevo acto con vecinos de Balàfia el 18 de febrero. Titulares claros. Silencio político. En abril, a través de un vídeo, nos oponemos al albergue de temporeros en el hotel de la estación. La presión ciudadana obliga al gobierno a retirar el proyecto. No porque hayan reflexionado, sino porque no tenían otra salida.
29 de mayo de 2025: nuevo acto con vecinos y comerciantes de Instituts–Escorxador para decir bien claro que no es ni el espacio ni el modelo, y que el barrio merece respeto.
18 de diciembre de 2025: asistimos a una sesión informativa en el Centro Cívico de Balàfia que, lejos de aclarar nada, genera aún más dudas. 23 de diciembre de 2025: en el Pleno de presupuestos, votamos en contra porque decimos no a la imposición del modelo de inclusión. 28 de diciembre de 2025: lo escribo claramente en la prensa: “Decimos no al Hub Cívico de Balàfia”.
31 de diciembre de 2025: anunciamos, con un mes de antelación para poner el tema sobre la mesa, una moción con dos puntos; detener el proyecto e impulsar un nuevo proceso de información y participación ciudadana.
7 de enero de 2026: anuncio que adoptaré todas las medidas legales a mi alcance para detener los proyectos de Balàfia y las Josefines.
10, 15, 18 y 22 de enero de 2026: reclamamos públicamente que se dé voz a los vecinos.
11, 18 y 25 de enero de 2026: nos unimos a las manifestaciones de Balàfia. Los líderes de algunos grupos políticos se dedican a criticar las manifestaciones, a las cuales no se han dignado a asistir ni participar. Pero sorpresa, personas de estos mismos partidos: sí que han asistido.
30 de enero de 2026: Pleno de la moción. Ambos puntos son rechazados por los de siempre PSC, ERC y Comú, con la abstención de Junts. Y boicotean el debate de la moción presentando dos paralelas que solo sirven para ensuciar el tema, mezclar conceptos y desviar la atención. Todos son cómplices.
Esto no va de ideología. Va de democracia. Va de decidir si Lérida se gobierna con los vecinos o contra los vecinos. Yo he estado siempre en el mismo lugar. Desde el primer día. Y seguiré estando ahí. No abandonaré a los vecinos. ¡Y lo conseguiremos! Tic – Tac... daré a los vecinos. ¡Y lo conseguiremos! Tic – Tac...