OPINIÓN | A la Guardia Urbana

Artículo de opinión del líder de la oposición en la Paeria de Lleida, Xavier Palau

Xavier Palau Altarriba, cap del PP a Lleida
Xavier Palau
12 de abril de 2026 a las 19:48h

La semana pasada leía con preocupación la noticia de una detención por el ataque a agentes de la Guardia Urbana en Lleida. No es un hecho aislado. Es la expresión de un problema más profundo: la creciente pérdida de respeto hacia el principio democrático de autoridad. Cuando se cuestiona o se ataca a aquellos que tienen el encargo de protegernos, no solo se pone en riesgo su integridad, sino también la convivencia y la calidad democrática de nuestra ciudad.

Quiero empezar expresando todo mi apoyo a la Guardia Urbana de Lleida, así como a todos los cuerpos y fuerzas de seguridad que trabajan en nuestra ciudad. Su labor es esencial y a menudo se desarrolla en condiciones difíciles, con profesionalidad, vocación de servicio y un compromiso firme con la ciudadanía. Este reconocimiento no es solo institucional; es también personal y político desde el PP Lleida, y lo hago extensivo a sus familias, que comparten los riesgos y sacrificios de este trabajo imprescindible.

Queremos una Lleida segura. Por eso, debemos empezar por defender y respetar a quienes salen cada día a la calle para garantizar nuestra protección. Sin autoridad, no hay orden; y sin orden, no hay libertad posible. Es por eso que cualquier agresión a un agente debe ser considerada con la máxima gravedad y debe tener una respuesta clara, contundente e inequívoca por parte de las instituciones.

En este sentido, considero que el Ayuntamiento de Lleida debe dar un paso adelante y personarse como acusación particular en todos aquellos casos en que un agente de la Guardia Urbana resulte perjudicado en el ejercicio de sus funciones. No se trata solo de defender a un trabajador público, sino de proteger la función pública en sí misma y el principio de autoridad que la sustenta. La institución debe estar al lado de sus agentes, sin ambigüedades.

En Lleida, en materia de seguridad, hace falta sensatez y hace falta orden. Y también hacen falta medidas concretas, efectivas y evaluables. Rechazamos cualquier ambigüedad o relativismo ante la delincuencia. La ciudadanía merece respuestas claras y una acción decidida.

Entre mis prioridades está, en primer lugar, mejorar la coordinación entre todos los cuerpos policiales. No podemos permitir duplicidades ni descoordinaciones. Hay que optimizar recursos y garantizar una presencia efectiva en la calle. Y esto implica “sacarlos a todos a la calle”, reforzando la visibilidad policial como elemento disuasorio y de proximidad.

En segundo lugar, es necesario revisar las políticas de ayudas municipales para asegurar que no terminen beneficiando a personas que vulneran la ley. Los recursos públicos deben estar al servicio de los ciudadanos que cumplen las normas y contribuyen al bien común, no de quienes las incumplen.

También es necesario “rebobinar” el Plan Local de Seguridad para adaptarlo a la realidad específica de cada barrio. Lleida no es homogénea, y las problemáticas de seguridad tampoco lo son. Se necesita un enfoque estratégico por zonas, con diagnósticos precisos y respuestas ajustadas a cada contexto.

Otra línea de actuación prioritaria es dotar de más recursos a la Oficina de Extranjería de Lleida para poder actuar con más eficacia ante la delincuencia vinculada a personas extranjeras en situación irregular. Debemos ser claros: quien viene a sumar es bienvenido; quien viene a delinquir no puede tener cabida. La legislación debe cumplirse, y eso incluye la expulsión de los delincuentes extranjeros. Lo digo muy claro y lo dejo por escrito porque es lo que pienso. Claro y conciso. Lleida necesita un alcalde que diga las cosas por su nombre.

Finalmente, considero imprescindible revisar el convenio de seguridad de la huerta de 1999, que ha quedado desfasado ante los nuevos retos que afronta la ciudad.

La seguridad no es una cuestión ideológica, sino una necesidad básica. La seguridad es un derecho. Es la base sobre la cual se construye la convivencia, el progreso y la libertad. Lleida merece una política de seguridad seria, rigurosa y sin complejos. Y, sobre todo, merece instituciones que estén al lado de quienes cada día velan por nosotros.

Sobre el autor
Xavier Palau Altarriba, cap del PP a Lleida
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