Esta madrugada, la Unión Europea ha dado luz verde al acuerdo comercial con los Estados Unidos, que supondrá la supresión de los aranceles aplicados a la mayoría de bienes industriales procedentes de este país. Este pacto, firmado el verano pasado en Turnberry (Escocia) por el presidente norteamericano, Donald Trump, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, permitirá un "acceso preferencial al mercado" para una amplia gama de productos agroalimentarios estadounidenses, incluyendo la langosta.
Debate entre instituciones sobre las condiciones de entrada en vigor
El Parlamento Europeo había reclamado que el documento solo entrara en vigor si los EE. UU. cumplían estrictamente los compromisos arancelarios, pero esta posición topó con la oposición de los estados miembros. No obstante, se ha introducido "un mecanismo de salvaguarda robusto", se han reforzado las cláusulas de suspensión y se ha establecido un límite temporal para el pacto.
Ratificación después de una reunión prolongada en Estrasburgo
En una sesión que ha durado seis horas en Estrasburgo, el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE —donde están representadas todas las capitales europeas— han validado la propuesta que obligará a los EE. UU. a reducir los aranceles sobre productos europeos como el acero y el aluminio hasta un máximo del 15%.
El acuerdo provisional busca "mejorar" unas relaciones comerciales transatlánticas caracterizadas por ser "estables y predecibles", garantizando al mismo tiempo salvaguardas "sólidas" y manteniendo la flexibilidad necesaria para proteger los intereses comunitarios cuando sea necesario.
Ursula Von der Leyen: "Un acuerdo es un acuerdo, y la UE cumple sus compromisos"
Michael Damianos, ministro de Energía, Comercio e Industria del gobierno de Chipre y negociador principal por los estados miembros, ha subrayado que estas dos potencias comparten "la mayor y más integrada relación económica del mundo". Además, ha añadido: "Mantener una relación transatlántica estable, predecible y equilibrada es de interés mutuo. La UE continuará siendo un socio fiable y de confianza en el comercio global."
Por otro lado, Ursula Von der Leyen ha reiterado recientemente: "Un acuerdo es un acuerdo, y la UE cumple sus compromisos". En un mensaje difundido vía redes sociales aseguró que la zona comunitaria podrá cumplir pronto con su parte dentro de la Declaración Conjunta firmada con los EE. UU.
El eurodiputado socialista Bernd Lange, encargado principalmente de negociar por el Parlamento Europeo, afirmó también a través de las redes sociales que la Eurocámara ha conseguido "mejorar significativamente" la propuesta inicial presentada por la Comisión Europea.
Mecanismo sólido para hacer frente a los riesgos comerciales
Los eurodiputados ya habían aprobado retirar gravámenes antes del mes de marzo así como introducir cláusulas para suspender el pacto ante posibles presiones nuevas procedentes del gobierno Trump. A pesar de ello, estos requisitos fueron rechazados previamente por los estados miembros durante anteriores encuentros.
Ahora se contempla un "mecanismo de salvaguardia" que dota a la UE de herramientas específicas para hacer frente a incrementos destacables en las importaciones desde los EE. UU. susceptibles de causar o amenazar con ocasionar perjuicios graves a los sectores locales.
La Comisión Europea podrá iniciar investigaciones propias o bien responder a peticiones justificadas provenientes de al menos tres estados miembros para analizar si este aumento afecta a algún segmento europeo concreto. En caso de existir evidencias sólidas se podrá suspender total o parcialmente el acuerdo comercial.
Suspensión condicionada según cumplimiento norteamericano
El acuerdo definitivo permitirá que Bruselas detenga temporalmente el tratado si Washington no respeta sus obligaciones o bien desacredita los objetivos fijados en el pacto firmado en Turnberry. También será motivo suficiente cualquier acción unilateral contra empresas europeas o interrupción injustificada en las relaciones comerciales o inversoras entre ambas partes.
Además, se podrá activar este mecanismo preventivo ante indicios razonables de que alguna condición irregular pueda producirse próximamente.
Duración limitada y condiciones específicas sobre acero y aluminio
La Eurocámara había exigido incluir una cláusula de expiración: originalmente fijada para el 31 de marzo de 2028 pero modificada hasta finales de 2029. Esta ampliación cubre toda la administración Trump así como las elecciones europeas previstas para mayo de aquel año.
Además, Bruselas tendrá potestad para suspender concesiones relacionadas con acero o aluminio si al cierre de 2026 persisten aranceles superiores al 15% impuestos por los EE. UU. sobre estos productos provenientes de Europa.
Reacciones previas al voto final
Pocos momentos antes del debate finalizado esta madrugada, Željana Zovko, responsable europea en materia comercial por el Partido Popular Europeo (PPE), remarcó: "Este acuerdo no trata sobre la administración Trump; es un pacto destinado a proteger las empresas europeas contra incertidumbres futuras".
Donald Trump, empeñado en incrementar impuestos sobre vehículos europeos si no se ratificaba este acuerdo antes del 4 de julio pasado, había presionado reiteradamente durante todo el proceso.
Pendientes pasos legislativos finales antes de hacerlo efectivo
Sin embargo, hay que recordar que el Parlamento Europeo interrumpió dos veces anteriormente este proceso legislativo para ratificar el texto negociado con Washington. El documento deberá aún pasar votación definitiva en el Comité de Comercio Internacional antes de llegar al plenario previsto para el próximo junio. También requerirá aprobación formal de los estados miembros para que entre en vigor oficialmente.
Von der Leyen, finalmente, ha hecho un llamamiento a los eurodiputados para que aceleren estos trámites: "Hay que actuar rápidamente" para que pueda ejecutarse lo antes posible.