Los Mossos d’Esquadra admiten su preocupación por el aumento de los tiroteos en Cataluña, un fenómeno que crece a pesar de que otros indicadores vinculados a las armas de fuego han mejorado. Según datos policiales recogidos por 3Cat, el año pasado se registraron 93 tiroteos, un 35% más que en 2024, cuando hubo 69.
La mayoría de los casos fueron disparos intimidatorios, a menudo efectuados al aire, pero el balance también deja datos graves: 7 personas muertas y 29 episodios con heridos de bala. Los Mossos relacionan buena parte de esta violencia con bandas organizadas y entornos vinculados al tráfico de drogas.
Un aumento que desconcierta a los Mossos
En una entrevista a El matí de Catalunya Ràdio, recogida por 3Cat, el jefe de la Comisaría General de Investigación Criminal de los Mossos, Ramon Chacón, ha admitido que la policía está “preocupada” por este incremento.
Chacón ha remarcado, sin embargo, que la tendencia contrasta con otros datos que han ido a la baja. Según ha explicado, los homicidios con arma de fuego han disminuido, los narcoasaltos han caído casi un 50%, pasando de 87 a 49, y las armas de fuego intervenidas anualmente han bajado de 400 a 300. En cambio, los detenidos por armas de fuego han aumentado: el año pasado se arrestaron 293, 45 más que en 2024.
Este contraste hace que el responsable policial considere “extraño” que mejoren casi todos los indicadores, pero que, al mismo tiempo, crezcan los tiroteos.
La marihuana y la banalización de las armas
Los Mossos apuntan a dos posibles causas para explicar este fenómeno: la socialización y la banalización de las armas de fuego. Según Chacón, el cultivo de marihuana ha hecho que cada vez circulen más armas entre pequeños delincuentes, especialmente para protegerse de posibles narcoasaltos.
“Esta socialización es que los pequeños traficantes ahora también quieren tener armas de fuego, como los grandes... sería más o menos como una moda”, ha afirmado el mando policial.
Chacón también alerta de que algunos conflictos que antes se resolvían con agresiones físicas ahora acaban con disparos. Además, denuncia una banalización creciente de este tipo de armas, hasta el punto de que en algunos casos se disparan tiros al aire para celebrar victorias deportivas, la entrada de año o incluso la compra de una pistola nueva.
Una violencia sobre todo entre criminales
A pesar del aumento de los tiroteos, los Mossos insisten en que la ciudadanía no debe caer en la alarma. Chacón defiende que se trata principalmente de una violencia intracriminal, es decir, entre bandas o grupos delincuenciales.
Ahora bien, el riesgo existe. “Cuando hay un volumen alto de tiroteos, el riesgo de que terceras personas puedan acabar heridas o muertas se eleva bastante”, ha advertido. La preocupación de la policía es que esta violencia entre criminales pueda acabar afectando a ciudadanos ajenos a los hechos.
Según los datos recogidos por 3Cat, en el 60% de los tiroteos del año pasado no hubo víctimas, ya que se trataba de actos intimidatorios entre delincuentes.
El riesgo de las grandes mafias europeas
Los Mossos también alertan del peligro de que organizaciones criminales internacionales puedan arraigar en Cataluña. Chacón ha puesto como ejemplo situaciones vividas en Marsella, Estocolmo, Mälmo, Serbia o Montenegro, donde las grandes mafias de la droga han generado graves problemas de seguridad.
Por ello, el jefe de la Comisaría General de Investigación Criminal defiende que las policías europeas compartan mejor sus bases de datos para actuar con más eficacia contra estas redes. “Si esta gente se instala aquí, tendríamos un problema muy grave”, ha advertido.
A pesar de todo, el director del grado de Criminología de la UOC, Marc Balcells, también citado por 3Cat, pide calma y recuerda que el objetivo del crimen organizado es precisamente no llamar la atención. Según defiende, el aumento de los tiroteos no implica necesariamente que Cataluña tenga que evolucionar hacia escenarios más graves como los de otros países europeos.