Hablamos con Yolanda Sayago (PSC) casi un año después de que accediera a la alcaldía de La Pobla de Montornès. Las turbulencias en el seno del gobierno provocaron la dimisión del alcalde y un gran pacto entre socialistas y republicanos para repartirse la alcaldía. A partir del mes de febrero, Nadine Osaer (ERC) tomará su relevo.
¿Qué balance personal hace de su paso por la alcaldía de la Pobla?
Después de once meses ejerciendo la alcaldía, puedo afirmar que ha sido una etapa intensa, de mucho trabajo y de una gran responsabilidad, que he asumido con el máximo compromiso con el pueblo y la ciudadanía. Veníamos de unos años en los que no se había hecho gran cosa, por lo tanto los problemas que nos encontramos se habían agravado. Yo, como alcaldesa, me comprometí a trabajar a fondo para resolver los problemas reales de la gente, de mis vecinos y vecinas, y eso es lo que he hecho. Con toda honestidad y rigor.
¿Y cuáles han sido las prioridades con las que ha trabajado durante este año al frente de la alcaldía?
Dije que no veníamos a hacer milagros sino a trabajar para solucionar problemas. Así ha sido. Durante estos meses hemos impulsado diversos proyectos y mejoras para el pueblo que han contribuido a mejorar el día a día de los vecinos y vecinas. Las prioridades las hemos tenido claras: garantizar y mejorar el servicio de agua potable en todo el municipio, el alumbrado público, mejorar la seguridad ciudadana y volver a poner en marcha proyectos que estaban parados desde el Gobierno anterior.
¿Agua, alumbrado y seguridad... ¿algo más?
Sí, también hemos impulsado y hemos hecho las gestiones pertinentes donde tocaba para mejorar servicios municipales esenciales como la limpieza viaria y el servicio de recogida de voluminosos, que era una de las reivindicaciones más importantes que nos hacían llegar los vecinos y vecinas de La Pobla. Estas prioridades, junto con la mejora de la red de abastecimiento de agua potable, para evitar que hubieran pérdidas y fugas, y aprovechar todos los puntos de obtención de agua han sido nuestras prioridades absolutas. Hemos hecho, y lo continuaremos haciendo, todo lo que ha estado en nuestras manos para resolver -insisto- los problemas reales que tienen los ciudadanos y ciudadanas de La Pobla de Montornès.
Veo que incide mucho con el tema del suministro de agua...
Es que aquí, en La Pobla, este es un problema real. Por eso hemos hecho todo lo que ha sido posible y hemos ido también a pedir la ayuda del resto de administraciones implicadas, como por ejemplo, la agencia catalana del agua. Por eso se han iniciado proyectos tan importantes como ahora la conexión al CAT o la construcción de un nuevo pozo y la conexión al pozo Gibert. No solo con el tema del agua, sino con el resto de prioridades esenciales como ahora el cambio de alumbrado del pueblo, el proyecto del IDAE y la remodelación del hogar de infancia que -a pesar de no haber llegado todavía a su finalización- queda perfectamente encarrilada y con una base sólida para conseguir que sea una realidad en los próximos meses.
Ahora dejará la alcaldía lograda hace un año. ¿Es un punto y seguido o una despedida para siempre?
No es una despedida, es un punto y seguido. Es una continuación y un compromiso con un proyecto que me ilusiona y que me espolea a seguir porque veo los resultados tangibles a pie de calle. A partir de ahora seguiré trabajando, seguiré formando parte del equipo de Gobierno como primera teniente de alcalde y seguiré asumiendo una gran parte de las responsabilidades y competencias que he ejercido hasta ahora. Con las mismas ganas y el mismo rigor que el primer día, pero con una convicción que antes no tenía y ahora sí que tengo -permítame que le haga una confidencia- y es que si mantenemos firme el timón de Gobierno la dirección que nos hemos marcado los mejores días para la Pobla de Montornès están por venir. Créame, están por venir.
Hace un año, cuando la entrevistamos para preguntarle cómo asumía la alcaldía, le preguntamos si estaba ilusionada o asustada ante el reto que tenía por delante. Ahora que deja la alcaldía le pregunto lo mismo: ¿está ilusionada o asustada?
(Sonríe), recuerdo perfectamente la pregunta y también la respuesta. Le dije que dominaba la ilusión, una ilusión no exenta del sentido de responsabilidad que comporta ponerse al frente del ayuntamiento. Y le respondo lo mismo. Con un añadido: cuando ves que una acción que has impulsado y ejecutado tú como alcaldesa después se traduce en una mejora real de la vida de la gente -de la gente con la que convives a diario y que te encuentras cada día por las calles- eso no tiene precio... La satisfacción (nunca la vanidad) de saber que estás trabajando para hacer que la ciudadanía viva mejor y disponga de los mejores servicios municipales posibles. La política, en definitiva, o más bien: la buena política.
Una última cuestión, usted es mujer y como sabe las mujeres todavía son minoría al frente del mundo municipal del país. ¿Cree que estamos en la buena dirección para conseguir que la igualdad sea realmente efectiva en cuanto a que el número de alcaldesas sea similar al número de alcaldes?
Creo que estamos en la buena dirección, pero que todavía estamos muy lejos para llegar a un escenario que podamos considerar como óptimo. Y queda terreno por recorrer porque en el conjunto de la sociedad esta distancia se ha recortado pero todavía existe. Yo destacaría dos realidades. Primera, en los últimos años los Gobiernos de progreso han impulsado medidas para hacer que las mujeres puedan desarrollar sus diferentes ámbitos de vida con el mismo empoderamiento que los hombres. Este camino, en mi opinión, es irreversible. Pero, segunda, la ola ultra que sacude Occidente, con el auge de la extrema derecha, es un peligro real y representa un retroceso que las mujeres no nos podemos permitir. Por eso me hace sentir enormemente orgullosa haberme convertido en la primera mujer que ha llegado a ser la alcaldesa de mi pueblo, de la Pobla de Montornès.
