El Colegio de Procuradores de Tarragona recuperó el pasado viernes su Fiesta Colegial, una celebración que no se llevaba a cabo desde hacía doce años y que sirvió para rendir homenaje a la trayectoria profesional de diversos procuradores y procuradoras de la demarcación con más de 25 y 40 años de ejercicio.
El acto, celebrado en el Aula Magna del Seminario, con motivo de la festividad de San Ivo, patrón de los procuradores, reunió a numerosas autoridades del mundo judicial, institucional y académico, entre las que la secretaria para la Administración de Justicia de la Generalitat de Catalunya, Iolanda Aguilar; el presidente de la Audiencia Provincial de Tarragona, Joan Perarnau; la fiscal María José Osuna; la coordinadora provincial de los Letrados de la Administración de Justicia, Maria Luengo; la secretaria del Consejo de Colegios de Procuradores de Catalunya, Belén Gurruchaga; la cuarta teniente de alcalde de Tarragona, Isabel Mascaró; la directora de los Servicios Territoriales de Justicia en Tarragona, Rosanna Camps; el decano del Ilustre Colegio de la Abogacía de Tarragona, David Rocamora, y representantes de los colegios de procuradores de Tortosa y Reus, entre otros.
Durante su intervención, la decana del Colegio de Procuradores de Tarragona, Montserrat Vellvè, destacó la importancia de recuperar un encuentro que refuerza los vínculos entre profesionales y pone en valor una profesión "comprometida con la defensa de los derechos de la ciudadanía y con el buen funcionamiento de la Administración de Justicia". También reivindicó el papel de los procuradores como garantes de los plazos procesales, de la seguridad jurídica y de la colaboración entre los diferentes operadores jurídicos.
La decana aprovechó el acto para transmitir un mensaje de optimismo y de confianza en el futuro de la profesión, al tiempo que reclamó más recursos para la Administración de Justicia y una apuesta decidida por consolidar los proyectos de modernización judicial que se están desarrollando en el territorio.
Uno de los momentos más emotivos de la velada fue el homenaje a la fiscal jefa hasta ahora, María José Osuna por su reciente nombramiento como Fiscal Jefa Inspectora de la Fiscalía General del Estado, a quien el Colegio quiso reconocer su trayectoria profesional y su vinculación con Tarragona.
Reconocimiento a toda una vida profesional
El acto central de la celebración fue la entrega de las insignias conmemorativas a los profesionales con más de 25 años de ejercicio y de las medallas de honor a quienes han superado los 40 años de trayectoria dentro de la procura. En la categoría de los 40 años de ejercicio fueron distinguidos, Francisco Moreno Soler, José María Solé Tomàs e Immaculada Amela Rafales.
En cuanto a los profesionales con más de 25 años de ejercicio, recibieron la insignia conmemorativa Maria Escudé Pont, Montserrat Guasch Andreu, Jordi Garrido Mata, Purificación García Díaz, Margarita Yxart Montañés, Juan Carlos Recuero Madrid, José Manuel Gracia Marías, Elisabet Carrera Portusach, Manel Dionisio Borrell y Maria Dolors Lou Caballé.
En la clausura del acto, la secretaria para la Administración de Justicia, Iolanda Aguilar, felicitó a los profesionales homenajeados y destacó que estas trayectorias "representan una profunda vocación de servicio, un firme compromiso con la justicia y una fidelidad ejemplar a una profesión esencial para nuestra sociedad". Aguilar subrayó que los procuradores y procuradoras han sido protagonistas de las grandes transformaciones del sistema judicial y que su trabajo ha contribuido decisivamente a hacerlo "más eficaz, más cercano y más justo".
La recuperación de la Festa Col·legial ha sido muy bien recibida por los profesionales de la procura tarraconina, que han podido reencontrarse en una jornada marcada por el reconocimiento, la convivencia y la reivindicación del valor de una profesión imprescindible para el funcionamiento de la Justicia.