Tarragona pondrá en marcha un censo genético obligatorio de los perros para identificar a los animales que dejan deposiciones en la vía pública y sancionar a sus propietarios. La medida se ha presentado este martes y ya ha comenzado una campaña informativa que se alargará hasta el 15 de agosto. A partir de esta fecha, los animales que no consten en el registro podrán comportar una multa de 1.500 euros
El sistema obliga els propietaris a passar per una clínica veterinària, on es recollirà una mostra genètica de l’animal. L’ADN se seqüenciarà en un laboratori i s’incorporarà al registre municipal ja existent. Un cop finalitzat el procés, el gos portarà una placa amb un codi QR que permetrà accedir a les dades bàsiques de l’animal i un telèfon de contacte.
Seis meses para hacer el trámite y precio progresivo
El Ayuntamiento da un plazo de seis meses para completar el censo. El coste será progresivo: 35 euros durante los dos primeros meses, 40 euros posteriormente y 45 euros en el último tramo. La información llegará también a los domicilios a través de folletos explicativos
La sanción por no tener el ADN censado será de 1.500 euros y se sumará a otras multas ya previstas: 300 euros por no llevar microchip y 300 euros por dejar excrementos en la calle.
El procedimiento consiste en introducir un bastoncillo en la boca del perro para hacer un frotis y recoger restos de células. Esta muestra se coloca en un tubo con un código de barras vinculado al microchip del animal. El recipiente contiene un líquido que estabiliza el material genético sin necesidad de refrigeración antes de enviarlo al laboratorio, donde se hará la secuenciación
“No es recaudatorio, es civismo”
El alcalde de Tarragona, Rubén Viñuales, ha defendido la iniciativa y ha asegurado que el objetivo no es ingresar dinero por multas. “Esta no es una medida recaudatoria, ojalá no recaudemos ni un céntimo; es una medida de civismo”, ha afirmado. También ha remarcado que el registro ayuda a proteger “a los animales, el espacio público y el conjunto de la ciudadanía”.
Registros a partir del 15 de agosto: recogida de muestras en la calle con Guardia Urbana
La implementación técnica correrá a cargo de ADN Canino. Un directivo de la empresa, Enrique Perigüell, ha explicado que a partir del 15 de agosto comenzarán a analizar restos de heces en la vía pública mediante “batidas”. En estos dispositivos, un técnico de la compañía irá acompañado de un agente de la Guardia Urbana, que levantará acta cada vez que se recoja una muestra. Si el análisis determina una coincidencia con un animal registrado, se abrirá el procedimiento sancionador
El QR, también útil si el perro se pierde
El censo genético servirá, según el Ayuntamiento y la empresa, para ampliar la trazabilidad del animal más allá de los excrementos. Una vez inscrito, el propietario recibirá una placa con QR que dirigirá a una web con el nombre del perro y un teléfono de contacto. A partir de aquí, un técnico de la empresa o la policía podrán acceder a información adicional para, por ejemplo, contactar con la familia en caso de pérdida
ADN Canino asegura que el sistema ya funciona en más de un centenar de ciudades del Estado y que se extenderá a otros municipios en los próximos meses, como Igualada.
