La Empresa Municipal Mixta de Aguas de Tarragona ha instalado nuevas redes de retención de residuos en cuatro aliviaderos de la red de alcantarillado. De esta manera, se ha duplicado la capacidad de retener residuos en episodios de lluvias torrenciales de media y alta intensidad. Con esta actuación, Tarragona cuenta ya con nueve puntos equipados con redes de retención, que han pasado de 32 a 65.
Durante el 2025, los cinco primeros puntos instalados en las playas de la Arrabassada y el Miracle, y en el río Francolí a la altura de Santa Isabel y Sant Pere i Sant Pau, han recogido 27,3 toneladas de residuos, un 46% más que el año anterior.
Protección ante episodios de lluvia intensa
La red de alcantarillado utiliza los aliviaderos como mecanismos de seguridad hidráulica durante episodios de lluvia de mediana y fuerte intensidad. Estas estructuras evitan inundaciones en la vía pública e incidencias en la red de alcantarillado al derivar el exceso de caudal hacia puntos de salida autorizados.
En Tarragona, los sistemas de retención se han concentrado de forma intensiva en el curso del río Francolí y en los puntos críticos de las playas de l'Arrabassada y el Miracle. Actúan como un escudo preventivo para evitar el vertido al medio natural de toallitas, plásticos y otros residuos sólidos que arrastra la red de alcantarillado durante fuertes aguaceros. Cada unidad instalada tiene la capacidad de capturar aproximadamente 100 kg de residuos sólidos (plásticos, basura urbana y textiles).
Ubicación estratégica de las redes
Las 65 redes están distribuidas en nueve puntos estratégicos de la ciudad. En la playa de l'Arrabassada, concretamente en el punto de Joan Fuster, se han instalado ocho redes. En la playa del Miracle, la estación de bombeo de Barcelona cuenta con seis redes y la estación del Miracle con cinco más.
En el río Francolí, la distribución es más amplia en Sant Pere i Sant Pau dispone de diez redes, Santa Isabel de tres, y los cuatro puntos nuevos están en el Parc Francolí: en la zona de la Guàrdia Urbana hay siete redes, en el Pont de Santa Tecla siete, en el Passeig Independència-Torres Jordi nueve, y en la Avinguda Roma diez redes.
Resultados y evolución del sistema
Después de un período de sequía persistente, el 2025 ha estado marcado por lluvias intensas, especialmente a partir de la primavera. Los datos demuestran la eficacia del sistema: mientras que en 2024 se recogieron 18,6 toneladas de residuos, durante 2025 esta cifra aumentó hasta las 27,3 toneladas, un incremento del 46%. En lo que llevamos de 2026, con los cuatro nuevos puntos operativos y las lluvias continuadas, ya se han recogido 10 toneladas.
La compañía de aguas puso en marcha una prueba piloto de este sistema de retención en uno de los aliviaderos del Miracle el año 2020 y se ha ido ampliando hasta llegar a los nueve puntos actuales. Esta evolución demuestra que el sistema está dimensionado para gestionar precipitaciones torrenciales en intervalos cortos, el principal riesgo climático que afronta actualmente la región mediterránea.
Gestión integral en las depuradoras
Más allá de los aliviaderos, que actúan como barrera de emergencia, las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR) realizan una limpieza sistemática y constante del agua de la ciudad. Las magnitudes de residuos sólidos gestionados en las plantas de Tarragona durante el 2025 superan las 132 toneladas.
Esta gestión industrial continúa con intensidad en 2026. Los datos preliminares de este año ya alcanzan las 21,7 toneladas de residuos sólidos.
Impacto económico
La gestión de estos residuos representa una carga económica para los recursos públicos. El coste directo de la gestión de los residuos recogidos en los aliviaderos ha sido de 55.000 euros durante el 2025 y en las estaciones de depuración de cerca de 15.000 euros.
Además de la gestión del residuo, el mantenimiento de las instalaciones (plantas y estaciones de bombeo) ha supuesto una inversión de 142.000 €. Cabe destacar que la presencia masiva de residuos impropios, como las toallitas, aumenta la complejidad técnica y el riesgo de averías.
Proyectos de futuro y responsabilidad ciudadana
De cara al futuro inmediato, la apuesta continúa con la previsión de instalar tres nuevos puntos de retención adicionales durante el 2026. También está en proyecto un sistema de retención en el futuro aliviadero de refuerzo de la plaza de los Carros, una infraestructura vital para la Parte Baja de la ciudad.
Como conclusión, la infraestructura es el escudo para proteger el entorno, pero la conciencia ciudadana es la única solución definitiva. Cada residuo que se evita lanzar al alcantarillado es un ahorro económico y una garantía de salud para el medio ambiente. La tecnología permite mitigar el problema, pero la sostenibilidad real solo se logrará cuando el residuo no llegue nunca a la red.