Los miembros del Gremio de Panaderos de Reus y Comarca han participado este mediodía en el paro simbólico de quince minutos para protestar contra el encarecimiento desmesurado de los precios de la energía, y el riesgo inminente de cierre definitivo de muchas empresas si esta situación no se resuelve de manera urgente.
La acción de protesta, que se ha bautizado con el eslogan "Que no se apague la Navidad", ha sido una iniciativa de la Federación Catalana de Asociaciones de Gremios de Panaderos y de la Confederación Española de Panadería, Pastelería, Bollería y Afines.
Se trata de la segunda medida de estas mismas características que realizan después de la que hicieron el pasado 28 de octubre con la misma finalidad.
Para el Presidente del Gremio, Ramon de la Fuente, la situación es insostenible atendiendo al encarecimiento de los costes de producción en más de un 60% y pide ayudas a las administraciones para poder paliar esta situación.
"El Gobierno central tiene previstas nuevas medidas de apoyo a las grandes empresas industriales para superar la crisis energética, pero incomprensiblemente aún no incluye en sus acciones de apoyo a las micro, pequeñas y medianas panaderías y pastelerías" ha apuntado De la Fuente, que considera que si no se da respuesta urgente a sus necesidades, muchas empresas del sector pueden plantearse su continuidad atendiendo a la actual coyuntura y la imposibilidad de hacer frente al encarecimiento de los suministros y de las materias primas.
La campaña de este miércoles ha jugado también con la época del año en la que nos encontramos. Al eslogan "Que no se apague la Navidad" se añade también "La Navidad que podemos perder si no actuamos YA" para subrayar la importancia de las empresas del sector en un momento tan importante y familiar como es el de estas fiestas donde el producto que elaboran juega un papel determinante.